La historia del hombre mediano, un sándwich y los celos, por Jean Marc, 9 años.

Érase, hace tantos días, había un hombre que era mediano. Para sus hermanos el pequeño tenía todo el cariño del mundo y la mayor podía hacer todo lo que le de la gana. Así que un día se quiso mudar a París y luego quiso explorar todo el mundo. Cuando exploró quiso saber por qué él nunca tenía mérito, y un hombre le dijo: Continúa leyendo La historia del hombre mediano, un sándwich y los celos, por Jean Marc, 9 años.

Los cuatro amores de la vida: Te necesito. Te admiro. Te rechazo. Y te quiero.

Y en este caso el orden de los amores sí altera el producto; porque nada se entiende sin lo que hemos sido, porque damos desde lo que hemos recibido y porque amamos según hemos sido queridos. Continúa leyendo Los cuatro amores de la vida: Te necesito. Te admiro. Te rechazo. Y te quiero.

Mamá: Patrimonio Emocional de la Humanidad

Porque dar la vida pariendo o sin parir merece nuestro mayor y mejor reconocimiento, aunque de momento lo que haya sea un abismo inmerecido hacia la figura de la madre al dar por hecho que si tienes un hijo te verás obligada a renunciar a más de lo que eres, a hacer más de lo que puedes y a dar más de lo que tienes. Continúa leyendo Mamá: Patrimonio Emocional de la Humanidad

Infancia y salud mental. Niños portadores de síntomas de adultos.

“El 20 % de los niños tienen problemas de salud mental. El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) ha aumentado un 43%. La depresión en adolescentes ha subido un 37%. La tasa de suicidios ha crecido un 200% en niños de 10 a 14 años”.*  Continúa leyendo Infancia y salud mental. Niños portadores de síntomas de adultos.

La Autoestima y el desarrollo del Yo.

Parece que la autoestima lo es todo y que no hay felicidad sin una imagen intachable de uno mismo. Somos devoradores de nuevos paradigmas y de modas de pensamientos, pero hay que tener mucho cuidado con lo que nos quieren hacer creer; Continúa leyendo La Autoestima y el desarrollo del Yo.

El Trastorno Negativista Desafiante. La agresión como defensa.

Todo empieza con el placer de la negación, el placer intenso de la posición desafiante de “a todo lo que me propongan mi respuesta es no”. Torrentes de adrenalina, noradrenalina, cortisol, serotonina, acetilcolina y el aumento de la respiración y del ritmo cardíaco hacen saltar las alarmas, estamos estresados y nuestro cuerpo se activa para defenderse rechazando. A veces la tolerancia a situaciones agresivas se normaliza en la rutina familiar y aparece el “quiero más” en forma de agresiones verbales o físicas. Continúa leyendo El Trastorno Negativista Desafiante. La agresión como defensa.

De tal padre, tal astilla.

Bienvenido Papá, ponte cómodo porque vas a vivir una experiencia maravillosa, la experiencia de aprender a dar forma a tus hijos. Forma, sentido y contenido. A cuidar y a educar a quien dependerá de ti y de Mamá. Todo comienza en el instante que llegan a tu vida y ya tan pequeños necesitan todo tu afecto, tus mejores caricias y tu guía para todo su nuevo proyecto de vida. Continúa leyendo De tal padre, tal astilla.

Doce días sin ti. La lección de Patricia y Ángel.

“Porque ahora que sabemos dónde estás nosotros ya estamos en paz. Porque tu recuerdo ya es nuestro para siempre. Porque siempre estarás en nosotros, y eso nadie nos lo podrá robar. Nadie nos borrará tu sonrisa pescaito, no lo permitiremos. Porque soñaremos contigo y tú con nosotros, y esa colección de sueños serán las caricias con las que seguir sintiendo que somos uno para todos, y que no tenemos sentido todos sin uno, sin ti“. Continúa leyendo Doce días sin ti. La lección de Patricia y Ángel.

Enseñar a respetar para aprender a obedecer. La autoridad empática.

Es demasiado común escuchar eso de “no sé qué hacer para que mis hijos obedezcan”, y casi todos tarde o temprano terminamos desesperados, nos enfadamos o nos da por repetir veinte veces una misma cosa; y claro, todo tiene un límite, sobre todo nuestra poca paciencia. ¿Crees que es necesario que tus hijos aprendan a obedecer? Continúa leyendo Enseñar a respetar para aprender a obedecer. La autoridad empática.

El monopolio emocional. La dependencia de amar y ser amado.

Nada me separará de ti salvo tú misma mamá, porque si me amas con toda tu alma, yo buscaré esa misma intensidad cuando quiera sentir ese amor que tú me has dado. Sí, tú me has permitido vivir pegado a ti y yo nunca más querré otra cosa que tu seguridad, tu protección, esa maravillosa sensación de estar siempre a tu lado, de necesitarte hasta para respirar, para poder descansar… o llorar. Continúa leyendo El monopolio emocional. La dependencia de amar y ser amado.