El Síndrome de los “Padres Temáticos”.

Parece ser que hoy día no somos padres ni madres sin más, ahora resulta que también somos agencias de ocio y turismo. Somos una fábrica de buscar estímulos para nuestros aburridos hijos, somos la reserva federal del “toma y disfruta de lo lindo”, somos el silo donde almacenamos eventos, somos la brecha entre lo humano y lo divino. Y nos empecinamos en sacar tiempo de donde no lo hay para ofrecer nuevas glorias y victorias a nuestros legionarios-hijos. Continúa leyendo El Síndrome de los “Padres Temáticos”.

Emociones y mecanismos de defensa. Somos lo que aprendemos a sentir.

No somos nada ni nadie sin nuestras emociones, y con todo lo que sabemos en la actualidad sobre cómo nos afectan, tenemos una oportunidad única de aprender a gestionar las diferentes situaciones a las que nos vamos a ver expuestos sin que a veces podamos ni tan siquiera decidir, es decir, que nos vienen dadas y formarán parte de nuestra experiencia de vida, acumulando bagaje y adhiriéndose a nuestro repertorio emocional. Continúa leyendo Emociones y mecanismos de defensa. Somos lo que aprendemos a sentir.

¡Cincuenta veces No!

No hagas eso, no te quejes, no digas nada, no pienses, no te relajes, no se te ocurra. No, negación volcada del error, rechazo de cuanto intentas y no alcanzas. No, laberinto de la razón tan necesario como innecesario, rechazado por representar la sobriedad de una realidad contraria y desaprobada. Continúa leyendo ¡Cincuenta veces No!

Adolescentes: la distancia emocional ante el fracaso en casa.

No me riñas, no me grites, no te desesperes; has sido tú quien me ha enseñado con tu ejemplo cómo se hacen las cosas. No me presiones para que haga lo que tú quieres simplemente porque te gustaría que yo fuera como tú tienes pensado. No me agobies con tus amenazas, no me ridiculices delante de tus amigos, y sobre todo no me des de lado cuando no logre cumplir con tus ansiadas expectativas, porque son sólo tuyas, no mías. Continúa leyendo Adolescentes: la distancia emocional ante el fracaso en casa.

A niños estresados… adolescentes desorientados.

Vivir el estrés no es lo mismo que estar estresado. Igual que los objetos se estresan simplemente de ser usados, las personas también, es decir, el hecho de estar vivos ya nos genera estrés. Nacemos y ya lloramos para pedir las cosas; sentimos estrés para comer, para sabernos protegidos, para dormir; estrés en el baño y en la cocina, estrés en la guarde y en el parque. No, no estamos solos, además si lo estuviésemos tendríamos el estrés añadido de sentirnos solos… un lío. Continúa leyendo A niños estresados… adolescentes desorientados.

Cuando los hijos “pierden la gracia”… y los queremos educar.

Cuando tenemos hijos y luego nos damos cuenta que lo importante no era tenerlo todo controlado. Cuando vemos que lo que realmente no podía faltar era la paciencia con que afrontar las malas noches. Cuando aprendemos que lo que nuestros hijos necesitan es la seguridad de una calma que no se vende en farmacias. Cuando vemos que nuestros hijos ya no obedecen… Es entonces cuando hemos llegado al punto de no retorno, ese momento en que “los niños han perdido la gracia” y decidimos comenzar a educarlos sin saber por donde empezar porque nos tienen secuestrados por el “yo quiero”. Continúa leyendo Cuando los hijos “pierden la gracia”… y los queremos educar.

¡Oda al desayuno!

 ¡Oh desayuno, afán de un tiempo cuasi dormido que en el rostro arrugado con una mano tierna te acaricia y mima susurrando al oído… “Buenos días cariño, abre tus ojos que una nueva mañana te espera”. Fruta fresca y chacina, huevos y cereales, quesos, yogures, leche y frutos secos. Sentaos presto a la mesa del alba, que ya se acercan los comensales, que buena cuenta darán de tamañas viandas! Pero vayamos por partes, que se trata de hacerlo con algo de arte. Continúa leyendo ¡Oda al desayuno!

La infancia… ¿Una etapa sobrevalorada?

Siempre se ha querido a los hijos y cada uno sabía el lugar que ocupaba en la familia. Siempre ha sido así, hasta ahora. Hemos pasado del autoritarismo de los padres a la anarquía absolutista de los hijos, y sólo se oye una voz, la de sálvese quien pueda. La sociedad se ha vuelto también permisiva y tentadora, poniendo en bandeja un nuevo modelo, el de la familia como proveedora de necesidades inútiles, quedando relegada a callar y a facilitar, y eso es lo mismo que no entender nada de nada. Continúa leyendo La infancia… ¿Una etapa sobrevalorada?

Toda separación debería ser un acto de amor. ¿O todo era mentira?

No estamos preparados, no digo ya educados, para lo peor (a veces lo mejor) al tener que interrumpir una convivencia de la cual han nacido hijos. Cuando las cosas van bien la inercia nos lleva en su rutina de cristal, pero ¿y cuando todo va mal o simplemente no va bien? Pasamos de todo a nada sin mirar hacia abajo, sin tener en cuenta a quienes más nos necesitan… nuestros hijos. Porque amar es también renunciar a lo que se ha amado y querido a pesar del dolor de la pérdida. Continúa leyendo Toda separación debería ser un acto de amor. ¿O todo era mentira?

Se vende felicidad, razon aquí.

Y volvemos a caer en la mitomanía, en los falsos dioses, en adorar de nuevo al becerro dorado; y todos tan callados vitoreando al emperador como si llevara puesto su mejor traje sabiendo que está desnudo. Saluda y sonríe, hipócrita, que te están viendo. Continúa leyendo Se vende felicidad, razon aquí.