La conducta: no es lo que se ve, es lo que no se ve.

Detrás de toda conducta hay una emoción que la sostiene, desencadena o motiva, eso es indiscutible, salvo en los casos de conductas reflejas primitivas donde la emoción no aparece hasta pasada la acción refleja. Sin la emoción, la conducta no es nada.

Toda conducta está dirigida a una meta.

Nada es casualidad, todo lo que hacemos las personas es por algo y para algo; como diría Freud, hasta los lapsus tienen su sentido, las equivocaciones incluso las omisiones, serían también intencionadas. Continúa leyendo La conducta: no es lo que se ve, es lo que no se ve.

La Técnica de Rebobinar: educar enseñando.

Nivel de dificultad: según el carácter de los padres, el de los niños testarudos también, pero es más importante tener claro quién de todos se lleva “el premio al más cabezota”, porque si se lo llevan nuestros hijos, mal, muy mal empezamos.

Metodología: simple y muy económica. Cada vez que tus hijos hagan algo inadecuado, algo que no está bien o algo que no se parece a lo esperado/deseado:

1.- Nunca grites ni amenaces.

Nunca grites ni amenaces sin tener toda la información disponible, es decir, nunca grites ni amenaces; no va a servir mucho más que para que ellos aprendan a gritar y posiblemente a medir hasta donde somos capaces de cumplir todas esas amenazas. Continúa leyendo La Técnica de Rebobinar: educar enseñando.

Me recuerdas a mi mismo, por eso te escribo.

Y serás como yo he sido, un poco grande y un poco pequeño. Sabrás que la vida es más vida desde que tú me hiciste padre, o madre… y cuando crezcas, tus aciertos serán míos, pero tus errores también; verás en ti defectos y virtudes, primero míos y luego tuyos. Tenemos un espejo que nos dibuja el alma en cada emoción, en cada manera, en cada ocasión, y tu reflejo es mi reflejo, mi mejor ejemplo, silueta de lo que un día serás. Continúa leyendo Me recuerdas a mi mismo, por eso te escribo.

No es magia, es educación.

Todo parece detenerse en un instante, en ese preciso momento en que nos hacen sentir que estamos haciendo las cosas bien, que tus alumnos o tus hijos parecen haber sido educados en algún país encantado o extraño como Finlandia; una imagen como congelada o suspendida en lo posible y una voz a cámara lenta que dice: Continúa leyendo No es magia, es educación.

Las malas notas. Seamos justos, suspendamos todos.

Llegan las notas y como en cada evaluación llegan también las alegrías y las penas, la gloria o la derrota, y en algunos casos la indiferencia. No hay término medio, no hay paz para los suspensos. Llegan las notas y la desesperanza por no haber alcanzado los objetivos anuncia un futuro incierto de amenazas, de castigos, de academias de refuerzo y de vacaciones oscuras. Llegan las notas y parece que llegara el enemigo. Continúa leyendo Las malas notas. Seamos justos, suspendamos todos.

Otra forma de educar, así no, por favor.

Educar, qué palabra tan utilizada, ahora todo es educar, como si lo que se hacía antes fuese simplemente dar de comer a los hijos. Y para educar vamos y reinventamos la pólvora, pues enhorabuena, pero la réplica no está resultando mejor que el original. ¿Deberíamos aprender de los finlandeses? Ah, si, Finlandia que está de moda, donde no tienen sol ni sal pero van de sobrados en eso de educar, nuestro referente perdido, el último eslabón.

Educar lleva la raíz  latina ducere  (educare>>educere), y significa sacar, guiar, dar sentido. ¿Puede explicarnos alguien qué tiene que ver eso con lo que están viviendo nuestros hijos/alumnos hoy en día?

Sacar: y no se refiere a sacar notas sino a sacar todo el potencial de la persona, desarrollar todas sus capacidades personales, intelectuales y sociales.

Guiar: si alumnos y docentes se someten a una media de dos o tres reformas de la Ley de Educación por generacion. ¿Guiar? ¿Hacia dónde? ¿Hacia el precipicio de este absurdo guión colectivo?

Dar sentido: da igual sentido que orden, prioridad, relevancia; estos son sinónimos, perdón, antónimos de lo que se está consiguiendo. ¿O tiene sentido que sea en Educación donde mayor tasa de absentismo laboral haya?

No hagamos más malas copias ni nuevas versiones de nosotros mismos, exijamos que los políticos se encierren en una habitación sin aire acondicionado y con pocos recursos (como en muchas aulas) y que no salgan hasta que encuentren una solución definitiva a esta sinrazón educativa. En países como Uruguay y Finlandia lo han soñado y lo han conseguido. ¿Aquí por qué no?

Otra forma de educar es posible y todos debemos aportar nuestro granito de arena denunciando y promoviendo acciones educativas responsables y sobre todo coherentes con las necesidades de cada centro escolar, familias y alumnos, porque todos merecemos nuestro mayor y mejor esfuerzo.

No es magia, es educación.

Luis Aretio

La abundancia genera arrogancia. Cuidado con los niños.

Cuanto más tenemos más queremos… o eso creemos. Acaparar nos calma aparentemente la angustia de aquello que sabemos que, a lo peor, nunca podremos alcanzar; pero la serenidad es otra cosa, la serenidad está en no necesitar, en saber disfrutar de lo que tenemos y somos, no de lo mhcho que nos falta y no seremos.   Continúa leyendo La abundancia genera arrogancia. Cuidado con los niños.

Mi Primera Confusión. La Comunión es otra cosa.

Pronto arranca el mes de las “primeras confusiones”, sí, tal cual, y no lo digo precisamente porque se crea o se deje de creer en lo que se está haciendo. Recibir la comunión es un acto de fe, una forma de afrontar la vida espiritual, familiar y social. Una decisión basada en una creencia religiosa, una actitud ante los demás.

Confusión es lo que experimentan los niños cuando de todo, lo más importante es la amalgama de regalos que pueden llegar a recibir y el esfuerzo, en la mayoría de los casos, que supone para las familias semejante despliegue de medios para celebrar un acto tan humilde como el que realmente representa.

Se nos ha ido la mano un poco. “Los bautizos se han convertido en comuniones, las comuniones en bodas y las bodas, en la entrega de los Oscar…”.

Es la confusión de la prioridad por satisfacer las necesidades más materiales; el regalo por el regalo o el sobre con dinero, la abundancia y la ostentación. ¿Aportan algo? Si queremos que nuestros hijos sean felices, ¿de verdad que este es el camino adecuado? Celebramos la fe en la iglesia como el que celebra que ha llegado la feria de su pueblo, pero con un poco más de glamour, si procede, claro.

Rescatemos el sentido común pues creo que casi todo, en una medida justa, es razonable y necesario. Es como los cumpleaños, que generan una montaña de plástico y papel difícil de digerir, sobre todo por el impacto negativo que genera en nuestros hijos la creencia de que crecer es igual a acaparar cosas que apenas tienen tiempo para disfrutar y que saturan las estanterías de nuestras casas.

Hay familias que celebran un evento especial (viaje, fiesta, etc.) con sus hijos para que también tengan una fiesta como la de sus amigos que sí han hecho la comunión, para que no se sientan mal; y es tan respetable como todo lo demás, pero:

¿La necesidad es de nuestros hijos, o es nuestra?

No es magia, es educación.

Luis Aretio

¡Asperger lo serás tú…!

Tenemos la responsabilidad de cuidar, educar y formar personas, pero nos obcecamos con las carencias y con las diferencias y nos perdemos en los laberintos sin salida del diagnóstico, mirando a la persona como si fuera el resultado de una tara, como si los demás fuésemos los ¿normales? Quien esté libre de miedos, que tire la primera piedra, quien esté libre de prejuicios…

Dentro del Trastorno Generalizado del Desarrollo -TGD- está el Trastorno de la Comunicación Social –TCS-, dentro del TCS está el Trastorno de Espectro Autista –TEA-, dentro del TEA está el Autismo, dentro del Autismo se diferencia el Asperger, dentro del Asperger están los Altos Funcionales, y dentro el Trastorno Semántico-Pragmático… (más o menos).

A la persona, después de tanta etiqueta… casi ni la vemos.

Un Asperger puede resultar pesado, ¿y tú no? Un Asperger puede repetir mil veces lo mismo, ¿y tú no? Un Asperger maneja con dificultad la empatía, ¿y tú no? Un Asperger se equivoca con frecuencia, ¿y tú no?

Un Asperger tiene manías y fobias… ¡Y tú también!

No es magia, es educación.

Luis Aretio

La educación en España, ni es de hielo ni es Finlandia

Muchos son los comentarios vertidos sobre el sistema educativo finlandés como modelo y referencia a seguir, pero yo me pregunto: ¿hay algún finlandés en la sala? Imagino que no, que todos somos y seremos más bien de por aquí, y todos sabemos que Finlandia no hace frontera con España.

Pues bien, dejemos el modelo finlandés para cuando estemos preparados para afrontar una hazaña social de tales dimensiones.

En Finlandia el respeto por las personas y por su entorno roza lo exquisito; aquí no, aquí ni nos acercamos a eso, todavía. En Finlandia cuando los primeros padres van a dejar a sus hijos al colegio, aparcan en los últimos lugares para que quien venga un poco más tarde, su hijo pueda llegar con tiempo a clase por haber encontrado parking cercano a la puerta; aquí no, aquí nos apelotonamos en torno a la entrada, creamos un atasco tremendo con nuestros coches, y si alguien llega tarde casi todos pensamos que “debería haber salido antes”.

El ejemplo de civismo, responsabilidad, concienciación y respeto del pueblo finlandés es lo que deberíamos perseguir, no seguir, perseguir pues tengo la sensación de que “vamos tarde y algo torcidos”.

Cuando seamos capaces de avanzar y evolucionar hacia esquemas de relaciones basados en el respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás, hacia el patrimonio urbanístico y cultural, hacia la naturaleza, su sostenibilidad con el entorno,… cuando nos preparemos para acercarnos a este modelo de convivencia, es cuando podremos plantearnos implementar el sistema educativo finlandés tan famoso en nuestros centros educativos; y es famoso no por casualidad, lo es por su mentalidad y su buen gusto, y no sólo por sus gestores; aquí, nuestros gestores, arrastran las mismas carencias que los ciudadanos de a pié, nosotros.

No hay profesión que exija más preparación que la de ser maestro o profesor, en Finlandia, pero aquí se preparan también para soportar a muchos alumnos que no saben ni porqué están escolarizados o no lo quieren estar, y además se les exige que hagan de educadores, ya que muchos de ellos presentan notables carencias en habilidades sociales y respeto. Y si el alumno fracasa “es porque el centro educativo no hace bien las cosas”…y nos quedamos todos de hielo, tan tranquilos, viendo como el sistema se justifica a sí mismo…”unos por otros, y la casa sin barrer”.

Adoptemos nuevas formas de educar a nuestros hijos, afiancemos las bases del respeto por lo público y lo privado como un bien de todos, preparémonos para transmitir a nuestras nuevas generaciones que lo importante no son los resultados, sino los procesos. Si una persona se siente bien, seguro que responde con buenos resultados, y si no es así, hagamos algo entre todos para que supere esa dificultad y avance en el sistema educativo arropado por todos los agentes que participamos directa o indirectamente de sus procesos educacionales.

No es magia, es educación.

Luis Aretio