No prometas amor eterno… promete respeto.

Atrévete a querer a alguien cuando hayas aprendido a quererte tú; atrévete a levantar la voz en nombre de un merecido sentimiento. Tú, ejemplo de cuanto pretendes para ti y que debes sabes ofrecer. Tú, estado y resultado de la presencia de todo el cariño que la vida te ha regalado, sal al encuentro de ti mismo y vive como si todo y nada fuera contigo. Continúa leyendo No prometas amor eterno… promete respeto.

Custodia compartida sí, pero a medida.

A partir de la separación todo es nuevo para todos, especialmente para los hijos que verán cómo su rutina familiar, la vida que han llevado hasta ahora, la única vida que han conocido, será dividida en dos mundos diferentes y demasiadas veces enfrentados por los intereses de sus progenitores. Continúa leyendo Custodia compartida sí, pero a medida.

El segundo apellido… la muerte en los tacones.

Has matado al segundo apellido, el que llevarán como único orgullo tus hijos; has alterado el orden de los factores que perpetúan nuestro más innoble desequilibrio. No matarás decía el catecismo, honrarás a tus padres como te honras a ti mismo. Continúa leyendo El segundo apellido… la muerte en los tacones.

Docentes con corazon de tiza y alma de patio. Gracias por vuestra incansable raza.

Gracias docentes: desde la Educación Infantil hasta la Universitaria.

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¿De dónde vienen las madres?… ¿De París también?

Todos sabemos, y además está científicamente demostrado, que los niños vienen de París en el regazo de mágicas cigüeñas blancas.

Pero… ¿Dónde nacen? ¿De donde vienen las madres? Continúa leyendo ¿De dónde vienen las madres?… ¿De París también?

Dale la vuelta… ¡Castigate tú!

Castígate tú… con leerle un cuento nuevo, con dedicarle más tiempo, con abrazarle más, mejor y a todas horas; con ponerle flores en su cuarto a traición, con plantar y cuidar un árbol juntos, con compartir un club secreto de lectura,  Continúa leyendo Dale la vuelta… ¡Castigate tú!

El aburrimiento, esa emoción tan necesaria como olvidada.

El aburrimiento es posiblemente una  de las emociones más olvidada, poco deseada y poco querida (aunque hay personas que les encanta estar aburridas, dicen… ). Cuando notamos que estamos aburridos no nos gusta, nos hace sentir mal, incómodos e incluso inquietos. Continúa leyendo El aburrimiento, esa emoción tan necesaria como olvidada.

Adolescencia & Violencia Filioparental… ¿Qué más da?

“O me lo das o te mato, y tú… cállate puta”.

De un hijo a sus padres en nuestras consultas reclamándoles su paga semanal

El perfil

Podría llamarse Pedro, Juan o Jonathan, pero también Carmen, Begoña o Eli, ¡qué más da!, no hay distinción de género, sólo son nombres, personas, jóvenes, pero sobre todo son víctimas de una estructura familiar disfuncional arriesgada y peligrosa; Continúa leyendo Adolescencia & Violencia Filioparental… ¿Qué más da?

¿Feliz vuelta al cole?

Le han puesto un nombre en inglés, Bulliyng lo llaman, y con eso parece que es algo que viene de fuera, como la comida basura, pero aquí  le deberíamos llamar por su nombre, simple y llanamente acoso escolar, falta de respeto, peor educación y malas personas.

Si ya te han acosado, este año no lo vuelvas a permitir, y si te acosan por primera vez, ni una más, me oyes, ni una sola vez más.

Pena dan ellos y sus padres, aunque hay muchas familias que no son así y sufren el azote de hijos acosadores y maltratadores, una pena, y si acaso, peor para ellos, pero nunca para ti. Continúa leyendo ¿Feliz vuelta al cole?

Para ser MADRE.

Para ser MADRE además de mucho amor hay que echarle mucho humor; sólo con la oxitocina no es suficiente, ni tan siquiera con una pareja modélica al lado, no, una MADRE soporta lo insoportable, sufre lo insufrible y alcanza el mayor de los éxtasis con el más mínimo detalle. Si los hombres hubiésemos tenido que parir, la humanidad se habría extinguido tras el primer dolor de contracción, seguro.

Una MADRE llora porque le da la pena o porque le da la gana, y sus lágrimas las guarda en lo más profundo de su corazón como quien hace una colección secreta de inimaginables emociones, una a una, cuidando de no olvidar la que le hizo feliz ni la que le hizo sufrir. Las quiere a todas. Suspira cuando puede, no cuando quiere, pues su agenda es la agenda interminable, con tareas imposible de entender si no eres MADRE.

Para ser MADRE no basta con parir, no, conozco a muchas que MADRES de adopción que dibujan a sus hijos en su alma con sus manos, con sus caricias deseos y cuidados, y aunque no han dado a luz, brillan con la misma intensidad que mil MADRES parturientas. No presumen del parto, no lo necesitan, presumen del tamaño infinito de su corazón, presumen más por lo hecho que por dar el pecho.

Para ser MADRE, no hace falta tener un hombre al lado; sé de MADRES fecundadas desde el amor por tener un hijo, desde la ininteligible soledad de la incomprensión de algunos necios. El amor de MADRE no tiene dueño, el amor de MADRE es un sueño del que nunca se puede ni se quiere despertar, es un estado que sólo una mujer puede llegar a entender, pues no hay varón que alcance a esa razón.

Humor, amor, paciencia, cariño, tolerancia, quietud, templanza, dulzura, constancia, tragaderas, espaldas anchas, brazos eternos, y un alma que no tiene calma, que no descansa hasta ver a sus hijos resguardados de toda imposible amenaza…”arrópate el alma cariño, que me vas a coger frío”.

No es magia,  es educación.

Luis Aretio