De tal padre, tal astilla.

Bienvenido Papá, ponte cómodo porque vas a vivir una experiencia maravillosa, la experiencia de aprender a dar forma a tus hijos. Forma, sentido y contenido. A cuidar y a educar a quien dependerá de ti y de Mamá. Todo comienza en el instante que llegan a tu vida y ya tan pequeños necesitan todo tu afecto, tus mejores caricias y tu guía para todo su nuevo proyecto de vida. Continúa leyendo De tal padre, tal astilla.

Doce días sin ti. La lección de Patricia y Ángel.

“Porque ahora que sabemos dónde estás nosotros ya estamos en paz. Porque tu recuerdo ya es nuestro para siempre. Porque siempre estarás en nosotros, y eso nadie nos lo podrá robar. Nadie nos borrará tu sonrisa pescaito, no lo permitiremos. Porque soñaremos contigo y tú con nosotros, y esa colección de sueños serán las caricias con las que seguir sintiendo que somos uno para todos, y que no tenemos sentido todos sin uno, sin ti“. Continúa leyendo Doce días sin ti. La lección de Patricia y Ángel.

LOVE Vs. LO VE

¿Lo ves? Porque no es lo mismo amar que respetar. Porque hay veces que es tan fácil decir te quiero como dar dos hostias para dejar tu marca en la cara, en el alma y en toda la falta de tu respeto. ¿Lo ves? ¿Las ves? Sufrimos de angustia crónica por no sabernos respetados.

Una cosa es amar a una persona, y otra bien diferente es poder con esa persona, porque quien impone su miedo y su ley no entiende que se convierte en su propia víctima por no saber querer, el peor de los castigos posibles en vida, el de no haber sido querido volcado sobre su triste arrogancia.

“Tu poder te lo metes donde te quepa, y si no… lo ves, nunca te podrás respetar porque tú no me respetas”

PORQUE DONDE LAS MAN… LAS WOMAN.

Saltando la cuestión del género, todo se resume en lo mismo, en las faltas de respeto, desde la más simple hasta la más violenta. No permitas que nadie, jamás, te humille o te agreda. Nadie tiene el poder sobre nadie porque sobre todo, somos iguales.

Sólo somos personas, sólo queremos y pedimos lo que merecemos: respeto, tacto, empatía, paciencia y amor, mucho amor, pero amor del bueno. ¿O no… lo ves?

Luis Aretio

Separación, dolor… y etiquetas. Carta a los padres de Ana.

Mamá, papá, tengo que comunicaros que ANA está sufriendo por culpa de vuestra injusta actitud. Ella sólo tiene siete años y muchas ganas de vivir, no de sufrir. Me traéis a ANA a mi consulta porque se porta mal, porque no obedece, porque tiene rabietas, porque ha empezado a ir mal en el cole o porque hay sospechas de que sus compañeros de clase la rechazan, o por todo a la vez, ya que en más de un caso me he enfrentado a niños con todos estos síntomas al mismo tiempo. Continúa leyendo Separación, dolor… y etiquetas. Carta a los padres de Ana.

Porque Yo, como Tú… también me quiero.

Perdona tú, pero yo, como tú… también me quiero. Y he decidido no amar al próximo como a mi misma, pero sólo un poco menos. Y si no te gusta lo que hay, pues no te gusta, qué le vamos a hacer, pero si no me respeto yo, no me respeta nadie, y tú sabes muy bien a qué me refiero. Continúa leyendo Porque Yo, como Tú… también me quiero.

De la labor de los Docentes… y de lo que no viene en su paga.

Algunos dicen que los docentes trabajan poco, otros dicen que tienen muchas vacaciones y algunos dicen que tienen una buena paga. Hay familias que se quejan porque no les gusta su “estilo,  otras porque ponen muchos deberes y otras porque ponen pocos… Continúa leyendo De la labor de los Docentes… y de lo que no viene en su paga.

La mujer asume y el hombre presume. Y aunque lo llamen igualdad, no… no lo es.

Hablar de igualdad desde la mera diferencia de género no es de recibo en los tiempos que corren. Hemos dado al traste con muchos tópicos heredados desde nuestra educación más machista. Lo viril ya no tiene sentido como seña de identidad; lo viril ya no tiene género… ahora priman nuevos valores y esquemas basados en capacidades que nada tienen que ver con los arquetipos dominantes hasta hace poco tiempo. Continúa leyendo La mujer asume y el hombre presume. Y aunque lo llamen igualdad, no… no lo es.

Toda separación debería ser un acto de amor. ¿O todo era mentira?

No estamos preparados, no digo ya educados, para lo peor (a veces lo mejor) al tener que interrumpir una convivencia de la cual han nacido hijos. Cuando las cosas van bien la inercia nos lleva en su rutina de cristal, pero ¿y cuando todo va mal o simplemente no va bien? Pasamos de todo a nada sin mirar hacia abajo, sin tener en cuenta a quienes más nos necesitan… nuestros hijos. Porque amar es también renunciar a lo que se ha amado y querido a pesar del dolor de la pérdida. Continúa leyendo Toda separación debería ser un acto de amor. ¿O todo era mentira?

¡Te quiero! Pero no eres mía, no eres mío…

La fantasía de poder nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida. De pequeños tratamos que nuestros padres hagan todo lo queremos, lo que nos  gusta, lo que nos da placer. Vamos al colegio, nos socializamos y seguimos aprendiendo reglas de poder en la fuerza del grupo, las normas con sus consecuentes asaltos y defensas. Llegan los resultados académicos, la rivalidad y el interés. Llegan las pandillas, el líder gobierna, impone su estilo desde su poder. Llega la edad laboral y el compromiso adquirido también puede. Llega la vida en pareja y… ¿Quién puede con quién? Continúa leyendo ¡Te quiero! Pero no eres mía, no eres mío…

No prometas amor eterno… promete respeto.

Atrévete a querer a alguien cuando hayas aprendido a quererte tú; atrévete a levantar la voz en nombre de un merecido sentimiento. Tú, ejemplo de cuanto pretendes para ti y que debes sabes ofrecer. Tú, estado y resultado de la presencia de todo el cariño que la vida te ha regalado, sal al encuentro de ti mismo y vive como si todo y nada fuera contigo. Continúa leyendo No prometas amor eterno… promete respeto.