Porque Yo, como Tú… también me quiero.

Perdona tú, pero yo, como tú… también me quiero. Y he decidido no amar al próximo como a mi misma, pero sólo un poco menos. Y si no te gusta lo que hay, pues no te gusta, qué le vamos a hacer, pero si no me respeto yo, no me respeta nadie, y tú sabes muy bien a qué me refiero. Continúa leyendo Porque Yo, como Tú… también me quiero.

De la labor de los Docentes… y de lo que no viene en su paga.

Algunos dicen que los docentes trabajan poco, otros dicen que tienen muchas vacaciones y algunos dicen que tienen una buena paga. Hay familias que se quejan porque no les gusta su “estilo,  otras porque ponen muchos deberes y otras porque ponen pocos… Continúa leyendo De la labor de los Docentes… y de lo que no viene en su paga.

La mujer asume y el hombre presume. Y aunque lo llamen igualdad, no… no lo es.

Hablar de igualdad desde la mera diferencia de género no es de recibo en los tiempos que corren. Hemos dado al traste con muchos tópicos heredados desde nuestra educación más machista. Lo viril ya no tiene sentido como seña de identidad; lo viril ya no tiene género… ahora priman nuevos valores y esquemas basados en capacidades que nada tienen que ver con los arquetipos dominantes hasta hace poco tiempo. Continúa leyendo La mujer asume y el hombre presume. Y aunque lo llamen igualdad, no… no lo es.

Toda separación debería ser un acto de amor. ¿O todo era mentira?

No estamos preparados, no digo ya educados, para lo peor (a veces lo mejor) al tener que interrumpir una convivencia de la cual han nacido hijos. Cuando las cosas van bien la inercia nos lleva en su rutina de cristal, pero ¿y cuando todo va mal o simplemente no va bien? Pasamos de todo a nada sin mirar hacia abajo, sin tener en cuenta a quienes más nos necesitan… nuestros hijos. Porque amar es también renunciar a lo que se ha amado y querido a pesar del dolor de la pérdida. Continúa leyendo Toda separación debería ser un acto de amor. ¿O todo era mentira?

¡Te quiero! Pero no eres mía, no eres mío…

La fantasía de poder nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida. De pequeños tratamos que nuestros padres hagan todo lo queremos, lo que nos  gusta, lo que nos da placer. Vamos al colegio, nos socializamos y seguimos aprendiendo reglas de poder en la fuerza del grupo, las normas con sus consecuentes asaltos y defensas. Llegan los resultados académicos, la rivalidad y el interés. Llegan las pandillas, el líder gobierna, impone su estilo desde su poder. Llega la edad laboral y el compromiso adquirido también puede. Llega la vida en pareja y… ¿Quién puede con quién? Continúa leyendo ¡Te quiero! Pero no eres mía, no eres mío…

No prometas amor eterno… promete respeto.

Atrévete a querer a alguien cuando hayas aprendido a quererte tú; atrévete a levantar la voz en nombre de un merecido sentimiento. Tú, ejemplo de cuanto pretendes para ti y que debes sabes ofrecer. Tú, estado y resultado de la presencia de todo el cariño que la vida te ha regalado, sal al encuentro de ti mismo y vive como si todo y nada fuera contigo. Continúa leyendo No prometas amor eterno… promete respeto.

Custodia compartida sí, pero a medida.

A partir de la separación todo es nuevo para todos, especialmente para los hijos que verán cómo su rutina familiar, la vida que han llevado hasta ahora, la única vida que han conocido, será dividida en dos mundos diferentes y demasiadas veces enfrentados por los intereses de sus progenitores. Continúa leyendo Custodia compartida sí, pero a medida.

El segundo apellido… la muerte en los tacones.

Has matado al segundo apellido, el que llevarán como único orgullo tus hijos; has alterado el orden de los factores que perpetúan nuestro más innoble desequilibrio. No matarás decía el catecismo, honrarás a tus padres como te honras a ti mismo. Continúa leyendo El segundo apellido… la muerte en los tacones.

Breve teoría sobre La Felicidad de las Personas. ¿Cómo se conectan tus emociones?

Todos queremos ser felices, todos perseguimos el sueño de alcanzar la felicidad y no perderla. Sin embargo todos sabemos, o a estas alturas deberíamos saber ya, que la felicidad es efímera, caprichosa y antojadiza, es lo más parecido a la Navidad, que dura lo que dura y encima cuando llegan los regalos… ¡se nos esfuma! Continúa leyendo Breve teoría sobre La Felicidad de las Personas. ¿Cómo se conectan tus emociones?

El aburrimiento, esa emoción tan necesaria como olvidada.

El aburrimiento es posiblemente una  de las emociones más olvidada, poco deseada y poco querida (aunque hay personas que les encanta estar aburridas, dicen… ). Cuando notamos que estamos aburridos no nos gusta, nos hace sentir mal, incómodos e incluso inquietos. Continúa leyendo El aburrimiento, esa emoción tan necesaria como olvidada.