La infancia robada, otra forma de “maltrato infantil”.

Robada y perdida con el consentimiento y el beneplácito de todos y cada uno de nosotros. Madres y padres, en un último intento de dar a nuestros hijos lo mejor de lo mejor, hemos lanzado al futuro a niños y niñas que parecen, casi todos, mayores de la edad que tienen. Por activa o por pasiva hemos convertido tener hijos en un suplicio cada día más complicado de entender. ¿Cuándo empezó todo esto? ¿Alguien lo recuerda? Continúa leyendo La infancia robada, otra forma de “maltrato infantil”.

Hola, soy yo, el niño violento.

Hola, soy yo, “el niño violento”, y voy a tratar de  contaros de donde vengo, porque a veces creo que vengo del mismísimo infierno… y claro, tú no sabes lo que es eso. No he tenido ni un solo día de paz desde que nací, nunca me he sentido querido, simplemente no sé lo que es eso, y creo que a este paso, cada día tengo más dudas de poder llegar a saberlo. Continúa leyendo Hola, soy yo, el niño violento.

Flipped Family: La educación familiar… del revés.

La educacion familiar ha sido invertida. El equilibrio está ahora determinado por las necesidades de los hijos y éstos, no dan abasto pidiendo caprichos. Hemos dado la vuelta a la estructura convirtiendo el proceso natural de educar en un circo mediático y artificial. Continúa leyendo Flipped Family: La educación familiar… del revés.

Matricula de Amor. La mejor nota de todas.

Porque se puede ser más inteligente, más ágil con las matemáticas el inglés, lengua, literatura o álgebra; se puede tener mucha memoria o mucha disciplina, o todo a la vez, pero las notas sin amor… no valen de nada. Porque quien mucho sabe y poco quiere, pronto para. Continúa leyendo Matricula de Amor. La mejor nota de todas.

Feliz Normalidad.

La educación que llevamos dentro, la esencia de lo que queremos que sean nuestros hijos en el futuro, la tenemos en nuestras manos y en nuestras decisiones, de ahí aprenden ellos, de lo que nosotros hacemos. Tengamos un poco de tacto entonces. Pongamos nuestro mejor criterio en nuestra mayor responsabilidad: educar personas. Continúa leyendo Feliz Normalidad.

Docentes con corazon de tiza y alma de patio. Gracias por vuestra incansable raza.

Gracias docentes: desde la Educación Infantil hasta la Universitaria.

Gracias por cada tutoría ganada al poco tiempo, ese que nadie te regala.

Gracias por cada acierto, y también por cada fallo que sin querer a veces se escapa.

Gracias por cada día que no has querido faltar con esa gripe estacional o ese dolor del alma.

Continúa leyendo Docentes con corazon de tiza y alma de patio. Gracias por vuestra incansable raza.

La felicidad y la nueva psicología, cuidado con tanta emoción.

Es cierto que somos lo que sentimos, y también que las emociones gobiernan casi todas nuestras decisiones. A lo largo de la vida vamos ampliando nuestro laboratorio emocional personal a golpe de experiencias y decisiones que nos van determinando, avanzando con cada acierto y aprendiendo con cada error. Tanto si nos va bien como si no, vamos desarrollando reglas de vida que nos marcan el camino a seguir desde la infancia; las prioridades de autosatisfacción se ven condicionadas por la edad o mejor, por el nivel de desarrollo madurativo, por la capacidad de autonomía e independencia según cada etapa evolutiva, y por supuesto por el nivel de inteligencia como recurso personal, familiar y social. Continúa leyendo La felicidad y la nueva psicología, cuidado con tanta emoción.

Dime de qué te quejas… y te diré quién eres.

Porque nos quejamos demasiado, incluso más allá de lo que realmente necesitamos. La queja se instala en nuestras vidas sin apenas darnos cuenta, casi sin saberlo nos pasamos gran parte de nuestra rutina valorando de manera negativa o difícil aquellas cosas que nos pasan con las que nos estamos de acuerdo o simplemente no nos gustan.

¿Qué nos pasa?

Que perdemos la objetividad con demasiada facilidad y nos dejamos inundar por las emociones negativas; el umbral de la queja es cada día más bajo, en cuanto nos pasa algo –no agradable- nos hacemos las víctimas y hacemos pública nuestra decepción sin apenas dedicarle tiempo a la reflexión. Continúa leyendo Dime de qué te quejas… y te diré quién eres.

Los otros Ninis: ni normas ni límites.

Los Ninis más conocidos son personas que ni estudian ni trabajan, unos porque no han podido o porque no han sabido y otros porque, tal vez alguien (llámese su familia), se lo han permitido. Pero hay una subcategoría que preocupa tanto o más, porque éstos sí pueden que tengan estudios, e incluso que trabajen, son unos Ninis diferentes, estos no tienen porque no han recibido ni normas ni límites.

Los verás por la calle, en los parques, en las rotondas, por las piscinas, en las escuelas, por las grandes superficies, en un garaje o en la sala de espera de cualquier hospital, los verás por todos lados. Son maleducados por defecto, no respetan ni saben qué es eso, no esperan, no se cortan, insultan, amenazan, agreden, y mejor no cruzarnos con ellos, son tremendamente imprevisibles. Continúa leyendo Los otros Ninis: ni normas ni límites.

Educar es… agotador.

Porque educar es agotador en muchos momentos; también maravilloso y gratificante como nada en la vida, de acuerdo, pero agotador. Sólo pensar que educamos desde el primer “buenos días vaya mala cara que tengo” hasta ese último beso de “buenas noches a ver si te duermes pronto que mañana hay colegio y me quiero duchar que ya necesito descansar que estoy que me va a dar algo… ”. ¿Eso…? Eso cansa a cualquiera. Y no te vayas a equivocar, que entonces te queda una mañana, una tarde, una noche o varios días comiéndote la cabeza con los inevitables remordimientos de “qué mala madre o mal padre he sido… ”. Agotador. Continúa leyendo Educar es… agotador.