Educación ¿SIN o CON? Tú eliges.

Vivimos en la era SIN: sin tiempo, sin calma, sin dinero, sin recursos, sin paciencia, sin trabajo, sin retorno, algunos incluso sin rumbo; y al mismo tiempo en la era CON: con exigencias, con estrés, con violencia, con vehemencia, con amenazas, con chantajes, con prepotencia…

Más SIN: sin alcohol, sin grasa, sin gluten, sin plomo, sin azúcar, sin gas, sin calorías, sin conservantes ni colorantes, sin edulcorantes, sin lactosa, sin fructosa, sin sal, sin café, sin colesterol… Y claro, con tanto sin, llegamos a la educación y suma y sigue:

Educación sin normas, sin límites, sin respeto, sin disciplina, sin deberes, sin obligaciones, sin horarios, sin responsabilidades, sin notas, sin formas, sin sacrificios, sin problemas, sin consecuencias, sin vergüenza, sin razón, sin suspensos, sin… ¿todo vale?

Más vale que no y que nos pongamos definitivamente todos “manos a la obra”, sobre todo en lo que afecta o puede llegar a afectar al futuro de nuestros hijos o alumnos, y hagamos algo entre todos para que al menos la educación sea CON.

Educación con forma, con sentido y con contenido; con normas de convivencia pactadas desde cada familia y escuela; con respeto por la labor de los docentes, con confianza en un sistema que a pesar de sus carencias hace lo imposible para que los alumnos aprendan no sólo una materia, sino unos valores indiscutibles e imprescindibles. Con el compromiso de mejorar el sistema desde las esferas político-sociales; con la seguridad de que si algo falla entre todos lo podemos compensar o amortiguar; con la decisión de formarnos adecuadamente sobre cómo funcionan los centros escolares; con la implicación determinante de participar y colaborar para que todo sea más fácil, más amable más humano y más cercano.

Educar con el convencimiento de sabernos preparados y formados para educar a nuestros hijos y alumnos; por eso, en Autoescuela para Padres no hemos comprometido en facilitar un nuevo espacio para las familias dentro de los centros escolares, para que la formación familiar se convierta en una realidad basada en un aprendizaje estructurado y cualificado.

No es magia, es educación.

 

 

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