Hijos multiusos… ¡A quién se le ocurre!

Un vistazo rápido a la oferta: idiomas, deportes, plásticas, música, expresividad, danza, técnicas, emocionales, emprendimiento, inteligencias múltiples, creatividad, arte terapia… La lista es extensa e increíble, la demanda está ahí, la hacemos nosotros, hay que ocupar el tiempo, hay que desarrollar el talento, hay que buscar guarda-hijos que soporten esta imposible conciliación entre trabajo familia y tiempo, pero no en todos los casos, también hay niños saturados porque sus familias han optado por convertirlos en “niños multiusos”, como las famosas navajas suizas, que todo el mundo admira cuando exhibes…

Y si ves la televisión, ves niños cocineros, niños cantantes, niños bailarines, niños copleros, niños sorprendentes; en definitiva niños que concursan y compiten, rivalizan, se comen las uñas, se tiran de los pelos y se emocionan a lágrima viva cuando pasan a la siguiente fase, o desfase…no se sabe bien qué es.

¡A quién se le ocurre! Familias que apenas se ven durante la semana, hijos saturados de estudios, de hobbies, de horarios, de evaluaciones continuas. Familias estresadas y estresantes. Niños que creen que van a triunfar en la tele, en el recreo del cole o en el patio de su casa, pero que luego no llegan a artistas porque no se cabe, no se sabe o no se vale.

Seamos optimistas, esperemos esa ley de conciliación que nos permita a todos relajarnos, sobre todo a nuestros hijos, ellos no tienen culpa de nada. Seamos sensatos con lo que les ofrecemos, con jugar y aprender ya tienen tarea garantizada. Seamos coherentes, nuestros hijos no son nuestras herramientas sino nuestras mejores consecuencias.

Una sociedad que se interesa más por sus aficiones que por sus obligaciones está condenada al olvido, todos nos merecemos que nuestros legisladores protejan a la familia como base para una sociedad respetuosa con sus nuevas generaciones.

2 comentarios en “Hijos multiusos… ¡A quién se le ocurre!”

  1. Gracias Nuria, ahora falta que cada familia asuma lo mucho o poco que pueda aportar para generar un cierto cambio en este “despropósito” en que hemos convertido algo tan natural como es la educación.

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