La Autoestima y el desarrollo del Yo.

Parece que la autoestima lo es todo y que no hay felicidad sin una imagen intachable de uno mismo. Somos devoradores de nuevos paradigmas y de modas de pensamientos, pero hay que tener mucho cuidado con lo que nos quieren hacer creer; hay mucho vendedor de humo vestido a la última con sonrisa de anuncio y con un fondo de imagen muy bien estudiado.

Somos de carne y hueso y sufrimos porque vivir es también sufrir, como lo es meter la pata y a veces no saber querernos del todo bien. Esa imagen que a veces damos de ir todo el día corriendo detrás de nuestros errores, de nuestros reproches y forzándonos a tener que estar bien en todo momento, ¿es real?

Queremos hijos con fortalezas, sanos e inteligentes; para eso les ofrecemos grandes oportunidades de superación, pero no todos lo consiguen; entonces la melancolía de un pensamiento de debilidad les invade y sienten que no sirven para nada.

Ahora no hay niños listos, ahora son niños con talento; ya no hay niños torpes, ahora son alumnos con déficit de atención. 

Todo es mucho más normal que lo que nos hacen creer; la autoestima forma parte de nosotros, de nuestro Yo, y dependiendo de cómo nos vaya así le irá también a ella, pero no al revés. La autoestima no se da, no se compra, no se hereda, no se regala ni se ofrece; la autoestima se alcanza o se adquiere desde la propia experiencia, desde la confianza que una persona tiene en sí misma y desde el sentimiento de valía que le trasladan los demás incluyendo sus errores, defectos y complejos.

No busquemos la solución en el último libro o en la última conferencia sobre autoayuda porque no hay fórmulas mágicas sin fecha de caducidad, duran lo que duran, usar y tirar, como casi todo.

No es magia, es educación.

Luis Aretio

9 comentarios sobre “La Autoestima y el desarrollo del Yo.”

  1. La autoestima, ese gran muro que algunos intentan subir sin saber muy bien porque lo hacen, empujados por el ansia de sentirse bien en cada minuto de sus vidas. Un Goliat desmesuradamente grande!

  2. Día a día, construimos o destruimos nuestra autoestima, no siempre tiene que estar en lo más alto de la cima (eso no es real), lo que si es real desde mi humilde opinión es que actuar y pensar en positivo aporta mucho y sobretodo la responsabilidad de educar con el ejemplo.
    Se podría decir que la autoestima es contagiosa?
    Qué “intoxica/desintoxica” a nuestro entorno?

  3. Grandes dosis de amor por uno mismo, esa es la clave para sentirse bien y seguro la mayor parte de las veces . Éso junto con otros factores influyen en la autoestima, en la imagen de uno mismo.
    Evidentemente la autoestima no es algo inalterable ni estática..varia y cambia en función de muchas variables.
    No ostante debemos mantenerla a raya el máximo tiempo posible.

  4. Luis:
    Me parece que la autoestima es el último maquiavelismo para hacer que nos sintamos siempre incompletos.
    Somos lo que somos y debemos aceptar que no podemos dejar que nos duela lo que nos está doliendo y nos dolerá. Por eso no somos ni mejores ni peores. Al final siempre estamos acompañados de nosotros mismos y es mejor que nos llevemos bien. Perdón por la parrafada.

  5. La autoestima no es algo que nos venden o que construye en poco tiempo según las modas del momento. Es tu vida, tu historia, trabajada por ti mismo, construida por ti mismo, con sus imperfecciones y sus cosas incompletas, pero que funcionan si se hace con amor, con el amor que te han dado “los otros” y que tu hayas sabido recibir y agradecer, para poder dar de nuevo a los demás, Ese es el fundamento de tu autoestima = La estima de los demas y a los demás. Todo lo que te quieran vender, no lo vas a “tener” aunque lo compres.

  6. Totalmente de acuerdo excepto en eso de ” no hay niños torpes sino con déficit de atención ” hacer paralelismos entre listo y talentoso o torpe y déficit de atención creo que es tendencioso y arbitrario.

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