Le llamamos igualdad de género, pero es todo mentira.

Sí, dejemos de mentir más… y sobre todo tan mal. Porque no sé qué duele más, si negar la mayor o no saber mentir. ¡Qué triste vida de machitos, qué pobre herencia la que hemos recibido y qué desolador ejemplo el que vamos a dejar! El mundo está cambiando… ¡y un carajo!, no hay más mentira que esa, la de las frases hechas a base de migajas de compasión mezcladas con trazas de olvido.

Dejemos ya de mentir, de engañarnos y de engañar a las mujeres, seamos valientes, pidamos perdón y digamos la verdad: “nos da miedo y vergüenza ser iguales”, pero no por lo que conlleva, sino por el qué dirán, qué dirán cuando las mujeres se apañen sin nosotros; ya no hay cacerías de mamuts, ni tenemos que fabricar vestidos con pieles de animales, ahora todo viene al vacío y es fácil de abrir, de usar, y de tirar.

Qué dirán… cuando no nos necesiten salvo para el acto de procrear, y ya ni eso, que con la reserva de espermatozoides congelados que debe haber repartidos por todo el planeta, pronto no nos necesitarán para nada, bueno si, para recuerdo del execrable desequilibrio que hemos protagonizado durante toda la historia de la ¿humanidad?

El privilegio de nacer hombre o el complejo de interinidad. 

Los hombres somos como seres interinos en busca de una “plaza en propiedad” donde nos quieran, nos acepten o simplemente nos soporten; somos elegidos por una especie de ritual o manía que nos empuja a vivir en pareja, pero cuidado, que ya nada es para siempre, que ahora todo es efímero y circunstancial. Ya no está vigente lo de “aguantar por aguantar”, ni mucho menos, ahora se lleva más eso otro de “anda y que te aguanten tus padres”…

¿Madurar? ¿Para qué si ya lo hacéis vosotras?

No, no es justo, la indiferencia se acrecienta maquillada de igualdad, pero en realidad es una trampa sin fecha de caducidad; el abismo se ensancha y al mismo tiempo se hace más profundo. Las mujeres sois objetos de culto para el marketing y la publicidad de todo lo que consumimos, sois el enigma que resuelve lo simple que es nuestro patético cerebro: sexo, alcohol, fútbol y mucha tecnología… hala, todos en “modo borrego” en busca de pastos que otros nos ofrecen con apariencia de felicidad. ¡Qué simples somos!

A todos los hombres:

Saquemos nuestra parte más sensible y empática, no tengamos miedo a “perder la plaza en propiedad”, respetemos a la persona al margen del género, al margen de su apariencia o tendencia, porque detrás de cada mujer hay otras muchas heridas no resueltas que aún debemos aprender a curar.

“Ser mujer tiene una gran ventaja que la vida nos ha negado a los hombres, la capacidad de soñar un mundo mejor desde el más injusto desequilibrio sin perder un ápice de ilusión”.

No es magia, es educación.

Luis Aretio

PD: Sin ningún ánimo de generalizar, es trístemente aún demasiado generalizable. Tolerancia cero.

16 comentarios en “Le llamamos igualdad de género, pero es todo mentira.”

  1. Quisiera por una sola vez….tener el don de la palabra; y más. …, poder transcribir mi pensamiento ya cansino, y decir que: por vez primera , encuentro quien dice en las suyas mis pensamientos. ….., no se quien eres ni lo deseo investigar….solo quiero darte hoy las gracias piro permitir que copie mentalmente, tus pensamientos que creía míos. Gracias desde hoy anónimo amigo.

    1. Gracias por tus palabras, gracias por unir en un sólo párrafo palabra, pensamiento y emoción y envolverlo todo con la palabra amistad. Gracias por pensar en voz alta y gracias por expresar tu opinión. Un abrazo anónimo y sincero.

  2. Gracias luis por tan bella reflexion la la verdad creo que es lo mas cerca a la verdad que he leido hasta hoy.
    He tenido un mundo de pensamientos acerca del genero y la igualdad..
    Gracias de corazon por despeetarme ante la verdad que hare mia de hoy en mas… Abrazos para vos desde mi alma

    1. Gracias a ti por interpretarme con tanto cariño, y por ese abrazo del alma tan sincero. Perdón por tanta arrogancia y por nuestra ignorancia. Mientras, seguiremos soñando un mundo más amable. Hasta cuando quieras volver… un abrazo con lazo!!

  3. tan modernos que quereis ser rozaís la pedanteria,hoy en dia la mujer dispone de mas oportunidades y mejores condiciones que nosotros,es mas se han inventado lo de discriminación positiva,la balanza cambio,sin animo de ofenderle pero su mensaje es populista

    1. Gracias Alejandro, el desequilibrio no se corrige ofreciendo oportunidades ni mejorendo condiciones, eso solo confirma que hay motivos para rectificar… y te doy toda la razón, no podemos crear otra discriminación para compensar nada… quiero ir un poco más allá de lo que se ve, salir de la superficie para dar con el origen de todo esto, una conciencia cultural obsoleta e injusta pero para todos, al margen del género… no es fácil!!

  4. Que bonito leer de un hombre esto, en éste mundo que aún queda tanto por hacer, soy madre de una niña y un niño, mi hija no le gustan las princesas, es más de super guerreras, no le gusta el balet, es de taekwondo como yo, y yo la animo,y mi hijo quiero que aprenda a tratar a las mujeres como autenticas princesas, porque esa es la base, educar desde casa y dando ejemplo.
    Gracias por tus palabras.

  5. Nuestros hijos no hacen otra cosa que lo que nos ven hacer en casa, y si ven respeto… respetan, si ven esfuerzo… se esfuerzan, no tiene misterio. Hagamos de nuestro ejemplo nuestra mejor herramienta, enmendemos el desequilibrio a base de nuevas maneras. Gracias por venir y compartir… ¡Vuelve cuando quieras!

    1. Mi querida paisana, más me alegro que encuentres en mis palabras un poco de confort. Escribo lo que vivo, lo que veo y lo que siento. No es tan “difisil” se llama de nombre Empatía y de apellido Respeto. Otro abrazo entre bellotas y viñedos. ¡Vuelve cuando quieras!

  6. En todo el día he procurado no leer ni que me salpicara ninguna “felicitación” por ser humana. Soy mujer, tu eres hombre y me pregunto ¿y qué? somos seres, maravillosos en todo nuestro esplendor y horribles cuando traicionamos. Gracias Luis por igualar “la educación”. Por gritar la herencia recibida y por saber valorar lo que no es magia.

    1. No creo que tengamos nada que felicitarnos, todavía. Sólo somos personas, sólo y todo eso, y quien no vea el desequilibrio es que tiene un problema, no de vista, sino algo peor, un problema grave de criterio. No, no hay motivos para felicitar sino para gritar… ¡Basta!

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