Las malas notas. Seamos justos, suspendamos todos.

Llegan las notas y como en cada evaluación llegan también las alegrías y las penas, la gloria o la derrota, y en algunos casos la indiferencia. No hay término medio, no hay paz para los suspensos. Llegan las notas y la desesperanza por no haber alcanzado los objetivos anuncia un futuro incierto de amenazas, de castigos, de academias de refuerzo y de vacaciones oscuras. Llegan las notas y parece que llegara el enemigo. Continúa leyendo Las malas notas. Seamos justos, suspendamos todos.

Otra forma de educar, así no, por favor.

Educar, qué palabra tan utilizada, ahora todo es educar, como si lo que se hacía antes fuese simplemente dar de comer a los hijos. Y para educar vamos y reinventamos la pólvora, pues enhorabuena, pero la réplica no está resultando mejor que el original. ¿Deberíamos aprender de los finlandeses? Ah, si, Finlandia que está de moda, donde no tienen sol ni sal pero van de sobrados en eso de educar, nuestro referente perdido, el último eslabón.

Educar lleva la raíz  latina ducere  (educare>>educere), y significa sacar, guiar, dar sentido. ¿Puede explicarnos alguien qué tiene que ver eso con lo que están viviendo nuestros hijos/alumnos hoy en día?

Sacar: y no se refiere a sacar notas sino a sacar todo el potencial de la persona, desarrollar todas sus capacidades personales, intelectuales y sociales.

Guiar: si alumnos y docentes se someten a una media de dos o tres reformas de la Ley de Educación por generacion. ¿Guiar? ¿Hacia dónde? ¿Hacia el precipicio de este absurdo guión colectivo?

Dar sentido: da igual sentido que orden, prioridad, relevancia; estos son sinónimos, perdón, antónimos de lo que se está consiguiendo. ¿O tiene sentido que sea en Educación donde mayor tasa de absentismo laboral haya?

No hagamos más malas copias ni nuevas versiones de nosotros mismos, exijamos que los políticos se encierren en una habitación sin aire acondicionado y con pocos recursos (como en muchas aulas) y que no salgan hasta que encuentren una solución definitiva a esta sinrazón educativa. En países como Uruguay y Finlandia lo han soñado y lo han conseguido. ¿Aquí por qué no?

Otra forma de educar es posible y todos debemos aportar nuestro granito de arena denunciando y promoviendo acciones educativas responsables y sobre todo coherentes con las necesidades de cada centro escolar, familias y alumnos, porque todos merecemos nuestro mayor y mejor esfuerzo.

No es magia, es educación.

Luis Aretio

Cómo afrontar los desafíos de nuestros hijos.

De las muchas situaciones difíciles en las que nuestros hijos nos hacen sentir incómodos, los desafíos se llevan el premio, pues dependiendo de cómo los gestionemos, el ambiente familiar puede ser muy diferente. Continúa leyendo Cómo afrontar los desafíos de nuestros hijos.

No me quieras tanto, quiéreme mejor III

Los Vínculos. 

Dependemos de los vínculos como depende el personaje de una novela de su autor, somos lo que nos han dado y lo que nos ha faltado, somos aquello que han podido, sabido o querido darnos, pero somos un resultado, un estado, una forma corpórea que se levanta con sueño, come, trabaja, ríe o llora y vaga por el mundo buscando su otra imposible mitad. Continúa leyendo No me quieras tanto, quiéreme mejor III

¿Qué hay de comer?… ¡Comida!

Cuentan las leyendas que antes se comía lo que había, que antes no se preguntaba sino que se esperaba a que la comida llegase a la mesa. ¿Leyendas? Que va, era lo normal, lo habitual, y poco margen quedaba para la duda, porque si no te lo comías corrías el serio peligro de tener que merendar o cenar lentejas,  judías, o lo que hubiera.

¿Qué nos ha pasado? Continúa leyendo ¿Qué hay de comer?… ¡Comida!

Familias al Encuentro / Tradición e innovación

Tradición e innovación son conceptos compatibles, son como hermanos nacidos en dos momentos diferentes pero ambos presentes, y unidos deben saber guardar las formas y las normas de ayer, de hoy y de mañana.

Se trata de mejorar todo lo pasado hasta ofrecer una nueva versión de nuestros mejores propósitos. Es el futuro de nuestros hijos y alumnos lo que nos ocupa y mantiene vigilantes, es la capacidad de poder ofrecer una Educación de calidad basada en valores universales, pero con la inercia irreversible de la adaptación a las nuevas necesidades tanto de las estructuras de familias como de la compleja nueva aldea global, la sociedad de las nuevas tecnologías y de la comunicación.

Desde Autoescuela para Padres ofrecemos cursos pensados por y para las necesidades de familias como la tuya, donde combinamos la teoría con la práctica de una forma ágil, donde tu tiempo sea para ti y para los tuyos. Tiempo de aprender, tiempo de disfrutar.

Para acceder a la galería del Foto Matón  pincha aquí

 

Érase una vez… la Educación. Y no es ningún cuento.

Nada como una buena tarde jugando en familia para darnos cuenta de que hay muchas cosas que no deben cambiar. La herencia de nuestros juegos de patio, la visión de un tiempo en que las cosas iban a otro ritmo, de otra manera, más despacio, sin prisas. Las plazas de los pueblos rebosantes de pandillas tumultuosas y desordenadas, los parques llenos de hoyos para jugar a las canicas, de rayas de tizas que se repetían una tarde tras otra mientras las canciones al jugar dejaban en el ambiente un sabor a patio de colegio a la hora del recreo.

Desde Autoescuela para Padres ofrecemos servicios de atención y orientación tanto para familias con dificultades como para aquellas que quieren mejorar. Terapia infantil, escolar, adolescentes. Terapia de parejas y de familias. Servicios pensados por y para las personas.

YO DE MAYOR QUIERO SER… ABUELO

No es por el oficio, ni tan siquiera por la dedicación, es por la magia que surge en la relación de los nietos y sus abuelos. Y yo de mayor quiero disfrutar de esas carcajadas, de esa complicidad que nace desde la incondicional admiración que se expresan entre ellos. De mayor, quiero que mis nietos me hagan reír por nada, me pidan caprichos posibles o imposibles, quiero que el brillo de la pupila me brille como a ellos, no pido más, solo eso.

Algunos de nuestros hijos a veces pasan más tiempo bajo el cuidado de los abuelos que de sus padres; los abuelos se convierten en una extensión de nuestro tiempo, y nos regalan sus atenciones con su mejor sonrisa, dejando atrás sus obligaciones o aficiones con tal de que a sus nietos “no les falte de nada”, y aunque algunas veces les cueste, no se les nota, tienen ese don de la entrega, de la ofrenda en muchos casos a cambio de poco o de nada, de ver sonreír y jugar a sus nietos, de disfrutar alma con alma.

Yo de mayor quiero ser abuelo, un abuelo querido y respetado por el cariño del paso del tiempo, por la nostalgia de un “hola con un beso”, de un adiós con la pena escondida del “hasta luego” que siempre se antoja eterno. Y yo creceré, y repetiré vuestras mejores lecciones y consejos que me disteis y que yo para mis hijos quiero, y les diré eso de “cuánta razón tenían mi madre y mi padre”, por insistir a diestro y siniestro, por soportar mis errores y por elogiar mis aciertos.

Gracias abuelos, por vuestro cariño, vuestro tesón y vuestros desvelos.

 

 

 

 

Ca(N)sada… y con hijos  

Agotadoras e interminables jornadas, unas más emocionantes que otras, unas más decepcionantes que ilusionantes, y otras, las menos, brillantes, quizás. Eternos quebraderos de cabeza para que todo vaya a mejor e incluso para conformarse a veces con un simple “no ir a peor”. Y no es la agenda de cualquier alto cargo, es la rutina de cualquiera que se dedique a esta maravillosa labor de ser madre, de ser padre.

Cómo olvidar las “noches de las cebollas cortadas” en la mesita de noche para ver si tose menos, o esas guardias con el Apiretal en una mano y el termómetro en la otra, o clavándote el inhalador del Ventolín en la cara porque te ha rendido la hora; esas miradas con rayos equis de corazón a corazón con mil suspiros inimaginables de tanto esfuerzo callado, de tanta duda manoseada sobre si “¿le pasará algo?”

Ser padre… ni es lo mismo ni es igual, el radar del riesgo lo traemos programado de serie con niveles de permisividad muchas veces insoportables, ofrecemos juegos peligrosos por atrevidos, y la inmensa mayoría, cuando duerme, perdón, cuando dormimos, descansamos ignorantes de todo en lo más profundo de “la gruta de los sueños de Morfeo” -un lugar muy muy lejano, de verdad-. Lo sentimos, sentimos no estar a la altura, parece ser que es “biológico”, pero un buen codazo y un “ve a ver por qué llora” rompen muchas barreras de nuestra aparente menor sensible naturaleza.

Afortunadamente la línea de la igualdad ya sabemos donde está, otra cosa es que todo el mundo la quiera seguir, y como no hay más ciego que quien no quiere ver, igual, el método del codazo también puede llegar a servir. Codazo amable, claro.

No es magia, es educación.

Luis Aretio

 

 

Ca(N)sada… y con hijos.

Agotadoras e interminables jornadas, unas más emocionantes que otras, unas más decepcionantes que ilusionantes, y otras, las menos, brillantes, quizás. Eternos quebraderos de cabeza para que todo vaya a mejor e incluso para conformarse a veces con un simple “no ir a peor”. Y no es la agenda de cualquier alto cargo, es la rutina de cualquiera que se dedique a esta maravillosa labor de ser madre, de ser padre. Continúa leyendo Ca(N)sada… y con hijos.