¿Por qué mentimos?

Muy fácil, porque forma parte de la propia existencia de las personas, pero sobre todo, porque nos saca de muchos apuros, sobre todo emocionales.

Motivos para mentir no nos faltan, pero casi todo se resume en dos:

  • Cambiar la realidad, es decir, alterar la imagen propia, de alguien o de algún evento.
  • Evitar un castigo, ya sea en primera o en tercera persona (evitar que castiguen a alguien por ser yo sincero).

¿Dónde se aprende a mentir?

También muy fácil, en el entorno familiar (y quien no lo reconozca…miente). Sí, y no quiero decir que sea intencionado, pero nuestros hijos nos escuchan, nos ven mentir, nos “pillan” verdades a medias, y esto hace que lo veamos como algo realmente útil (si mis padres lo hacen…).

Mentir no siempre es malo, a veces nos saca de muchos apuros, lo malo es aprender a manipular para obtener siempre un beneficio personal, entonces tenemos un serio problema.

Ocultar información es mentir también, lo siento.

¿Qué hacer?

Esto ya es más difícil: demostrar con nuestro ejemplo que no se miente, verás que cambio; y en lugar de castigar: enseñar a no mentir.

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