El segundo apellido… la muerte en los tacones.

Has matado al segundo apellido, el que llevarán como único orgullo tus hijos; has alterado el orden de los factores que perpetúan nuestro más innoble desequilibrio. No matarás decía el catecismo, honrarás a tus padres como te honras a ti mismo.

No entiendes nada, no sabes salir de donde te has metido. Has perdido lo único que te ha querido, que te ha cuidado y que ha parido tus hijos. Has matado a tu pareja  y al matarla a ella también has matado a tus hijos. Sangre en los ojos, rabia en tu propio olvido.

La muerte más inmerecida te ha elegido a ti como representante de un odio tardío, primitivo, arcaico y casi perdido. Pero tú has decidido bajar a vivir en las cloacas de los asesinos, donde cerdos como tú vomitan contradicciones sin perdón ni sentido. Tu miedo es tu mayor ridículo, tu peor interpretación y a la vez tu propio suicidio.

¿Violencia de género? No, desgracia de ti mismo. Somos pasivos espectadores del circo de la muerte más cobarde y necia. Somos quienes contamos a la muerte cuentos sin sentido. Ni contigo ni sin mi, porque contigo me matas y sin ti, sin ti porque yo lo he elegido. Amoral, muérete por anticipado, asesino con hedor a hormonas de vagabundo, náusea permanente de cuanto viene de tu asqueroso destino.

Dolor por cada mujer que nunca se ha sabido querida, por cada una de ellas que ha soportado el asco del necio más rancio y desaprensivo.

Tú, ciego de ti mismo y de tu agresión sin sentido, esperpento de la mala suerte… púdrete, esfúmate y desaparece, malnacido, que entre todos borraremos cualquier huella de lo que has sido.

Luis Aretio (Con el alma rota cada vez que ocurre lo mismo)

 

12 comentarios en “El segundo apellido… la muerte en los tacones.”

  1. De nuevo me conmueve el contenido y la forma de expresarte, que si me permites voy a hacer mía, pues mi torpeza con las palabras no me deja hacerlo de igual manera. Suscribo cada linea, y con tu permiso lo comparto entre mis conocidos, a ver si conseguimos que esta masacre silenciosa y lenta termine, como un mal sueño…

    1. Gracias Miguel, lo triste es tener que escribir desde la impotencia y el dolor de una realidad sinsentido que nos persigue como una pesadilla un día tras otro. Somos animales y nos puede el instinto más salvaje cuando el ego más confundido y absurdo se siente amenazado. Falta mucho hasta que despertemos de ese inmerecido sueño.
      Un abrazo con palabras rotas y amargas.

  2. De nuevo una víctima, una lacra que no terminará nunca, y no conseguiremos nada, mientras no seamos capaces de aceptar que debemos unirnos todos de alguna manera, no vale con dejar en las redes DEP, Mañana olvidaremos a Lucía, María, Pablo, etc , creemos que estamos libres de este problema, porque nos consideramos padres perfectos y que los demás son los que viven sin nuestros valores, que confundidos, y hablo por experiencia, nadie te ayuda, pues no hay medios ni leyes que amparen a las víctimas, es todo una engranaje falso, por lo que deberíamos de estar dispuestos todos a de una vez hacer algo en la calle, despegarnos de nuestra zona de confort y cada vez que halla una víctima, estar al lado de esos padres, hermanos etc y que se sepa de verdad como funciona. Me encanta leerte, pero me consume la rabia, la impotencia de la gente, que con sus comentarios se cree mejor que los demás. Prejuzgando sin saber y dando clases de moral. Ojalá alguien sea capaz de dar con alguna solución y no tengamos que perder a nuestros hijos, por unos malnacidos y luego sufrir porque nadie ni nada va a hacer que no se vuelva a repetir.

    1. Nada tiene sentido mientras no cambiemos el origen de todo esto, y se llama educación, pero no campañas divulgativas que sólo tapan el olor, no, educación casa por casa, educación aula por aula, educación barrio por barrio… hasta acorralar a las ratas y mandarlas al lugar que se merecen, las alcantarillas y las cloacas de su propio egoismo y raza. Estoy convendido de que no hay solución porque no se valora el problema como se merece. Una vez bajó un equipo de futbol de categoría y vi a más de un millón de personas manifestándose y quejándose… sobra todo lo demás que se diga.

      Un abrazo Marina, pero con el alma rota de indignación.

    1. Nos matan a todos un poco Isabel, nos matan porque nos roban la calma, y así no hay quien viva. Falta mucho por hacer, por denunciar, por educar, por corregir, por cambiar… falta mucho hasta que esta sociedad machista y egoista termine con esta lacra.
      Un abrazo con un sentimiento de esperanza.

  3. Palabras llenas de realidad latente y ejemplo de lo que sentimos much@s en el alma. Acuestas con el sin sentido de dicha realidad amoral que surge en el día a día de muchas familias.
    Si piensas que puedes incluirte en algo parecido, aunque no te conozca, sé de antemano que tienes muchas almas a tu alrededor que añoran tu persona. Rompe con ello y observa el color de la vida que te envuelve. VIVE!!!.

  4. Hola Beatriz, las palabras se quedan mudas del dolor y de la rabia. Sé de mujeres que no saben o no pueden salir de la trampa que han pisado, sé de hombres que sólo hacen lo que en su casa han sufrido y mamado, y sé también que todo tendrá arreglo cuando la sociedad, en lugar de contar cadáveres en los telediarios, eduque con valores que poco o nada tienen que ver con los que hoy nos engañan.
    Dolor, pena y rabia. Un abrazo.

  5. … y que un desalmado de estos se cruce en el camino de nuestras hijas…… qué dolor más grande, que destrozo de familias ! Prefiero pensar que lo que se está sembrando ahora verá su fruto en un futuro cercano y que entonces se pueda hablar, con la boca llena, del poder de la educación. Un abrazo

    1. Todos estamos expuestos a esa “mala suerte” de la que hablas, pero mejor si llevamos una buena protección basada en el criterio propio tan falto y escaso. “Dame un buen criterio y moveré el mundo”
      Un abrazo Angeles.

Deja un comentario