Separación, dolor y etiquetas. Carta a los padres de Ana.

Mamá, papá, tengo que comunicaros que ANA está sufriendo por culpa de vuestra injusta actitud. Ella sólo tiene siete años y muchas ganas de vivir, no de sufrir. Me traéis a ANA a mi consulta porque se porta mal, porque no obedece, porque tiene rabietas, porque ha empezado a ir mal en el cole o porque hay sospechas de que sus compañeros de clase la rechazan; o por todo a la vez, ya que en más de un caso me he enfrentado a niños con todos estos síntomas al mismo tiempo.

ANA va camino de ir acumulando alteraciones severas conductuales en su desarrollo, y todas están basadas en lo mismo: “me tengo que defender para poder sobrevivir”. ¡Como para no padecer ansiedad! Me comentáis que ANA come mal pero que duerme bien, que por lo menos descansa; pero duerme muy poco, apenas seis horas, y eso a esta edad os garantizo que está afectando a su desarrollo. ¿De verdad que no vais a hacer nada más que etiquetarla además de llevarla “al psicólogo”?

Mamá, tú te has vuelto a casar y tu pareja aporta una hija de su anterior relación; ANA se lleva muy bien con ella pero apenas pueden verse porque no coinciden los regímenes de visita porque no hay voluntad ni interés, y eso ANA lo sabe. Papá, tú también tienes una nueva pareja con la que has tenido un hijo y que además aporta dos hijos de su anterior relación. Es decir, que ANA ha pasado de tener una familia de tres a una familia de nueve: cuatro ¿adultos? y cinco niños, pero si además añadimos abuelos, tíos y primos de los cuatro ¿adultos? os garantizo que entre todos montamos un circo.

ANA no se siente bien, es imposible. ¿Sabéis qué siente? Que si vosotros tenéis nuevas parejas y nuevos hijos  “A mi… ¿quién me va a querer?” Vosotros ya tenéis nuevas figuras de apego a quien querer y que os quieran, pero ANA en los dibujos que ha hecho hoy se ve pequeñita y frágil ante toda esa avalancha de emociones, todas nuevas, todas desconocidas y todas amenazantes. Su vida ha pasado de ser feliz con vosotros a un caos entre vosotros.

Yo también tendría mucho miedo si mis nuevos hermanos me vieran como la ven a ella, como a una rival que va de “casa en casa” mendigando afecto en forma de atención. Yo también me angustiaría y si cada vez que me portase mal me cayeran las broncas que le caen a ella, los castigos injustos por no saber entender su conducta, desprecios inmerecidos y alguna que otra bofetada; de verdad que mi vida también sería como la de ANA, un auténtico infierno.

¿Tan ciegos estáis que no veis más allá de vuestra frustrada relación de pareja? Hace cuatro años desde que decidisteis separaros. ¿Todavía no habéis superado “lo vuestro”? Lo digo porque ANA está sufriendo constantemente y creo que nadie se está dando cuenta de eso.

Sí, mamá, papá, tenemos etiquetas para todo, hasta para vosotros: “Ignorantes Emocionales“.

No es magia, es educación.

Este es sólo uno de los muchos casos que llegan a mi consulta, por supuesto que se han modificado los datos para preservar la privacidad, pero da igual, hay demasiados niños y niñas sufriendo así o de mil maneras debido a la incapacidad de sus padres de ponerse de acuerdo. Hay muchos recursos para solucionar todo esto, la Mediación Familiar y la Orientación Profesional están para eso, pero es fundamental que prevalezca una actitud de empatía con quienes no tienen culpa de nada: Vuestros hijos.

Luis Aretio

4 comentarios sobre “Separación, dolor y etiquetas. Carta a los padres de Ana.”

  1. Uffff…..vaya tema,muy dificil para todos,incluso para esos “ADULTOS” q mencionas…..cuando hay tanta gente en medio es dificil para todos…….estos patrones,stas nuevas familias q se forman son complicadas y no creo q stemos preparados sta generacion,…….quizas las q vengan sabra como lidiar pq ya sera mas normal de formar familias asi, pero los q nos hemos educado con un patron de familia y q nos han inculcado q asi es papa y mama,nada mas,….. de verdad q es muy dificil lidiar con todos los problemas q surgen……etiquetas?….quizas no tenemos las palabras,medios o conocimientos para saber como actuar,hablar o como se quiera q se trate sto……y eso de q ya tenemos nuestra figura de apego los padres con las nuevas parejas,es decirlo muy a la ligera pq los padres sufrimos mucho y mas cuando se ven cambio de conductas en nuestros hijos ,te aseguro q la culpa uno siempre se la echa y te encuentras q no sabes por donde viene la cosa,ni como actuar,no hombre no,seguro q a los hijos les afecta pero te aseguro q a los padres tb,si no,no irian a una consulta……es mas,te aseguro q todos los mienbros q forma esta familia tan “alocada”tiene algo por lo q se culpa………cuando stas ahi no stan fácil…..en fin,muy interesante el articulo…….un saludo!!!

    1. Nada importante es fácil Ana, y por supuesto que sufrir sufren también los padres, pero no es suficiente para los hijos que al final sólo se ven “valorados” según se porten.. y a eso no hay derecho. Las estructuras familiares han cambiado mucho, pero eso no significa nada porque ‘a cada uno le duele lo suyo”. Nuestra mayor responsabilidad reside en garantizar lazos de comunicación y afecto al margen de los cambios en las estructuras, ése es el objetivo de todo esto… todo lo demás debe esperar. Gracias por expresarte y vuelve cuando quieras.

  2. Cuanta razón…sufro por esos niños que lo estan pasando realemente mal y que, como bien indicas, no tienen la culpa de absolutamente nada, sin embargo se sienten culpables muchas veces. En más de una ocasión he presenciado la siguiente escena: mama con su nueva pareja en un banco, muy afectuosos el uno con el otro y al lado de la madre, el niño, de unos 6-7 años, intentando llamar de alguna manera la atención de su mama, pero ella esta muy ocupada en hacer feliz al nuevo, con el fin de no quedarse sola…algo asi como mendigar amor con tal de no quedarse sola. Y alli estaba el niño, un poco nervioso, sin atención y el nuevo novio diciendole ” eh..que dejes ya a tu madre…” Me he puesto en el lugar del niño…que pensaría? que sentiría? …la unica respuesta que he encontrado, fue miedo…el niño siente miedo…miedo a que ya no lo quiera, miedo a quedarse solito sin el afecto de su madre y miedo al nuevo que ha entrado en su vida. Desgraciadamente, este escena la he visto muchas veces. No se como llamar a ese tipo de padres; entiendo que su vida no debe de ser facil, pero la infancia es sagrada.

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