El monopolio emocional. La dependencia de amar y ser amado.

Nada me separará de ti salvo tú misma mamá, porque si me amas con toda tu alma, yo buscaré esa misma intensidad cuando quiera sentir ese amor que tú me has dado. Sí, tú me has permitido vivir pegado a ti y yo nunca más querré otra cosa que tu seguridad, tu protección, esa maravillosa sensación de estar siempre a tu lado, de necesitarte hasta para respirar, para poder descansar… o llorar. Continúa leyendo El monopolio emocional. La dependencia de amar y ser amado.

LOVE Vs. LO VE

¿Lo ves? Porque no es lo mismo amar que respetar. Porque hay veces que es tan fácil decir te quiero como dar dos hostias para dejar tu marca en la cara, en el alma y en toda la falta de tu respeto. ¿Lo ves? ¿Las ves? Sufrimos de angustia crónica por no sabernos respetados. Continúa leyendo LOVE Vs. LO VE

Separación, dolor y etiquetas. Carta a los padres de Ana.

Mamá, papá, tengo que comunicaros que ANA está sufriendo por culpa de vuestra injusta actitud. Ella sólo tiene siete años y muchas ganas de vivir, no de sufrir. Me traéis a ANA a mi consulta porque se porta mal, porque no obedece, porque tiene rabietas, porque ha empezado a ir mal en el cole o porque hay sospechas de que sus compañeros de clase la rechazan; o por todo a la vez, ya que en más de un caso me he enfrentado a niños con todos estos síntomas al mismo tiempo. Continúa leyendo Separación, dolor y etiquetas. Carta a los padres de Ana.

El Síndrome de los “Padres Temáticos”.

Parece ser que hoy día no somos padres ni madres sin más, ahora resulta que también somos agencias de ocio y turismo. Somos una fábrica de buscar estímulos para nuestros aburridos hijos, somos la reserva federal del “toma y disfruta de lo lindo”, somos el silo donde almacenamos eventos, somos la brecha entre lo humano y lo divino. Y nos empecinamos en sacar tiempo de donde no lo hay para ofrecer nuevas glorias y victorias a nuestros legionarios-hijos. Continúa leyendo El Síndrome de los “Padres Temáticos”.

Emociones y mecanismos de defensa. Somos lo que aprendemos a sentir.

No somos nada ni nadie sin nuestras emociones, y con todo lo que sabemos en la actualidad sobre cómo nos afectan, tenemos una oportunidad única de aprender a gestionar las diferentes situaciones a las que nos vamos a ver expuestos sin que a veces podamos ni tan siquiera decidir, es decir, que nos vienen dadas y formarán parte de nuestra experiencia de vida, acumulando bagaje y adhiriéndose a nuestro repertorio emocional. Continúa leyendo Emociones y mecanismos de defensa. Somos lo que aprendemos a sentir.

La incultura del consumo… ¿De donde nos viene?

Vivimos en un mundo material, valemos más por lo que tenemos que por lo que somos, y buena nota de ello toman nuestros fieles proveedores, quienes a sabida cuenta de nuestra debilidad nos agasajan con todo tipo de artículos tan innecesarios como a veces ridículos. Parece ser que no tenemos remedio y damos rienda suelta a nuestra inagotable insatisfacción buscando rodearnos de aquello que al tenerlo, puede hacernos creer un poco más felices o un poco menos infelices según el caso. Continúa leyendo La incultura del consumo… ¿De donde nos viene?

Porque Yo, como Tú… también me quiero.

Perdona tú, pero yo, como tú… también me quiero. Y he decidido no amar al próximo como a mi misma, pero sólo un poco menos. Y si no te gusta lo que hay, pues no te gusta, qué le vamos a hacer, pero si no me respeto yo, no me respeta nadie, y tú sabes muy bien a qué me refiero. Continúa leyendo Porque Yo, como Tú… también me quiero.

¡Cincuenta veces No!

No hagas eso, no te quejes, no digas nada, no pienses, no te relajes, no se te ocurra. No, negación volcada del error, rechazo de cuanto intentas y no alcanzas. No, laberinto de la razón tan necesario como innecesario, rechazado por representar la sobriedad de una realidad contraria y desaprobada. Continúa leyendo ¡Cincuenta veces No!

Adolescentes: la distancia emocional ante el fracaso en casa.

No me riñas, no me grites, no te desesperes; has sido tú quien me ha enseñado con tu ejemplo cómo se hacen las cosas. No me presiones para que haga lo que tú quieres simplemente porque te gustaría que yo fuera como tú tienes pensado. No me agobies con tus amenazas, no me ridiculices delante de tus amigos, y sobre todo no me des de lado cuando no logre cumplir con tus ansiadas expectativas, porque son sólo tuyas, no mías. Continúa leyendo Adolescentes: la distancia emocional ante el fracaso en casa.

Cuando los hijos “pierden la gracia”… y los queremos educar.

Cuando tenemos hijos y luego nos damos cuenta que lo importante no era tenerlo todo controlado. Cuando vemos que lo que realmente no podía faltar era la paciencia con que afrontar las malas noches. Cuando aprendemos que lo que nuestros hijos necesitan es la seguridad de una calma que no se vende en farmacias. Cuando vemos que nuestros hijos ya no obedecen… Es entonces cuando hemos llegado al punto de no retorno, ese momento en que “los niños han perdido la gracia” y decidimos comenzar a educarlos sin saber por donde empezar porque nos tienen secuestrados por el “yo quiero”. Continúa leyendo Cuando los hijos “pierden la gracia”… y los queremos educar.