El Síndrome de los “Padres Temáticos”.

Parece ser que hoy día no somos padres ni madres sin más, ahora resulta que también somos agencias de ocio y turismo. Somos una fábrica de buscar estímulos para nuestros aburridos hijos, somos la reserva federal del “toma y disfruta de lo lindo”, somos el silo donde almacenamos eventos, somos la brecha entre lo humano y lo divino. Y nos empecinamos en sacar tiempo de donde no lo hay para ofrecer nuevas glorias y victorias a nuestros legionarios-hijos. Continúa leyendo El Síndrome de los “Padres Temáticos”.

Emociones y mecanismos de defensa. Somos lo que aprendemos a sentir.

No somos nada ni nadie sin nuestras emociones, y con todo lo que sabemos en la actualidad sobre cómo nos afectan, tenemos una oportunidad única de aprender a gestionar las diferentes situaciones a las que nos vamos a ver expuestos sin que a veces podamos ni tan siquiera decidir, es decir, que nos vienen dadas y formarán parte de nuestra experiencia de vida, acumulando bagaje y adhiriéndose a nuestro repertorio emocional. Continúa leyendo Emociones y mecanismos de defensa. Somos lo que aprendemos a sentir.

La incultura del consumo… ¿De donde nos viene?

Vivimos en un mundo material, valemos más por lo que tenemos que por lo que somos, y buena nota de ello toman nuestros fieles proveedores, quienes a sabida cuenta de nuestra debilidad nos agasajan con todo tipo de artículos tan innecesarios como a veces ridículos. Parece ser que no tenemos remedio y damos rienda suelta a nuestra inagotable insatisfacción buscando rodearnos de aquello que al tenerlo, puede hacernos creer un poco más felices o un poco menos infelices según el caso. Continúa leyendo La incultura del consumo… ¿De donde nos viene?

Porque Yo, como Tú… también me quiero.

Perdona tú, pero yo, como tú… también me quiero. Y he decidido no amar al próximo como a mi misma, pero sólo un poco menos. Y si no te gusta lo que hay, pues no te gusta, qué le vamos a hacer, pero si no me respeto yo, no me respeta nadie, y tú sabes muy bien a qué me refiero. Continúa leyendo Porque Yo, como Tú… también me quiero.

¡Cincuenta veces No!

No hagas eso, no te quejes, no digas nada, no pienses, no te relajes, no se te ocurra. No, negación volcada del error, rechazo de cuanto intentas y no alcanzas. No, laberinto de la razón tan necesario como innecesario, rechazado por representar la sobriedad de una realidad contraria y desaprobada. Continúa leyendo ¡Cincuenta veces No!

Adolescentes: la distancia emocional ante el fracaso en casa.

No me riñas, no me grites, no te desesperes; has sido tú quien me ha enseñado con tu ejemplo cómo se hacen las cosas. No me presiones para que haga lo que tú quieres simplemente porque te gustaría que yo fuera como tú tienes pensado. No me agobies con tus amenazas, no me ridiculices delante de tus amigos, y sobre todo no me des de lado cuando no logre cumplir con tus ansiadas expectativas, porque son sólo tuyas, no mías. Continúa leyendo Adolescentes: la distancia emocional ante el fracaso en casa.

Cuando los hijos “pierden la gracia”… y los queremos educar.

Cuando tenemos hijos y luego nos damos cuenta que lo importante no era tenerlo todo controlado. Cuando vemos que lo que realmente no podía faltar era la paciencia con que afrontar las malas noches. Cuando aprendemos que lo que nuestros hijos necesitan es la seguridad de una calma que no se vende en farmacias. Cuando vemos que nuestros hijos ya no obedecen… Es entonces cuando hemos llegado al punto de no retorno, ese momento en que “los niños han perdido la gracia” y decidimos comenzar a educarlos sin saber por donde empezar porque nos tienen secuestrados por el “yo quiero”. Continúa leyendo Cuando los hijos “pierden la gracia”… y los queremos educar.

El Desorden Emocional. ¿Enfermedad, etiqueta o mentira?

Todos pasamos por momentos difíciles en nuestra vida, de eso no cabe ninguna duda; el simple hecho de crecer nos mantiene expuestos a situaciones adversas de todo tipo que no siempre son resueltas con éxito. Somos un cúmulo de emociones que van sedimentando poco a poco en nuestra retina y a veces, cuando menos lo esperamos, nos vemos obligados a afrontar nuevas situaciones complejas con el lastre del pasado. Continúa leyendo El Desorden Emocional. ¿Enfermedad, etiqueta o mentira?

La mujer asume y el hombre presume. Y aunque lo llamen igualdad, no… no lo es.

Hablar de igualdad desde la mera diferencia de género no es de recibo en los tiempos que corren. Hemos dado al traste con muchos tópicos heredados desde nuestra educación más machista. Lo viril ya no tiene sentido como seña de identidad; lo viril ya no tiene género… ahora priman nuevos valores y esquemas basados en capacidades que nada tienen que ver con los arquetipos dominantes hasta hace poco tiempo. Continúa leyendo La mujer asume y el hombre presume. Y aunque lo llamen igualdad, no… no lo es.

La infancia… ¿Una etapa sobrevalorada?

Siempre se ha querido a los hijos y cada uno sabía el lugar que ocupaba en la familia. Siempre ha sido así, hasta ahora. Hemos pasado del autoritarismo de los padres a la anarquía absolutista de los hijos, y sólo se oye una voz, la de sálvese quien pueda. La sociedad se ha vuelto también permisiva y tentadora, poniendo en bandeja un nuevo modelo, el de la familia como proveedora de necesidades inútiles, quedando relegada a callar y a facilitar, y eso es lo mismo que no entender nada de nada. Continúa leyendo La infancia… ¿Una etapa sobrevalorada?