El silencio de los cobardes. Los cómplices del acoso escolar.

“Ahora lo entiendo todo” dijo el padre de M. cuando pudo ver el vídeo de la agresión a su hijo en el aula; “la culpa no es de ese pobre infeliz que pega e insulta a mi hijo desde hace dos años, lo que más me ha hundido ha sido ver a sus compañeros de clase mirando cómo ocurría todo… y ninguno hacía nada”. Continúa leyendo El silencio de los cobardes. Los cómplices del acoso escolar.

¿Feliz vuelta al cole?

Le han puesto un nombre en inglés, Bulliyng lo llaman, y con eso parece que es algo que viene de fuera, como la comida basura, pero aquí  le deberíamos llamar por su nombre, simple y llanamente acoso escolar, falta de respeto, peor educación y malas personas.

Si ya te han acosado, este año no lo vuelvas a permitir, y si te acosan por primera vez, ni una más, me oyes, ni una sola vez más.

Pena dan ellos y sus padres, aunque hay muchas familias que no son así y sufren el azote de hijos acosadores y maltratadores, una pena, y si acaso, peor para ellos, pero nunca para ti. Continúa leyendo ¿Feliz vuelta al cole?

Le llamamos igualdad de género, pero es todo mentira.

Sí, dejemos de mentir más… y sobre todo tan mal. Porque no sé qué duele más, si negar la mayor o no saber mentir. ¡Qué triste vida de machitos, qué pobre herencia la que hemos recibido y qué desolador ejemplo el que vamos a dejar! Continúa leyendo Le llamamos igualdad de género, pero es todo mentira.

Los pensamientos negativos automáticos. La Teoría del Moco.

Los pensamientos negativos automáticos nos producen miedo, algunos incluso pánico; nos hacen sentir inseguros, distantes, indecisos, pero sobre todo nos provocan un permanente monólogo de reproches, de mensajes desadaptativos que incluso llaman a la puerta de patologías más severas: cuadros depresivos, neurosis, psicosis… Son los parias de nuestro cerebro, pero caemos con demasiada facilidad en sus trampas, en sus seductores mensajes negativos, y no, no es fácil ni es simple aprender a manejarlos, más bien somos manejados por ellos.

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Dime de qué te quejas… y te diré quién eres.

Porque nos quejamos demasiado, incluso más allá de lo que realmente necesitamos. La queja se instala en nuestras vidas sin apenas darnos cuenta, casi sin saberlo nos pasamos gran parte de nuestra rutina valorando de manera negativa o difícil aquellas cosas que nos pasan con las que nos estamos de acuerdo o simplemente no nos gustan. Continúa leyendo Dime de qué te quejas… y te diré quién eres.

Adolescencia: Cambian las formas, no las normas.

Una madre nos ha realizado una consulta reciente sobre su hija de 14 años: “Mi hija ya no me cuenta nada. ¿Cómo debo preguntar para que mi hija me hable? Por más que le pregunto no me cuenta nada”

De la pregunta se deducen muchas otras, pero sobre todo se intuyen dificultades en las nuevas estructuras de comunicación en el entorno de una familia con una hija adolescente. Continúa leyendo Adolescencia: Cambian las formas, no las normas.

La conducta: no es lo que se ve, es lo que no se ve.

Detrás de toda conducta hay una emoción que la sostiene, desencadena o motiva, eso es indiscutible, salvo en los casos de conductas reflejas primitivas donde la emoción no aparece hasta pasada la acción refleja. Sin la emoción, la conducta no es nada.

Toda conducta está dirigida a una meta.

Nada es casualidad, todo lo que hacemos las personas es por algo y para algo; como diría Freud, hasta los lapsus tienen su sentido, las equivocaciones incluso las omisiones, serían también intencionadas. Continúa leyendo La conducta: no es lo que se ve, es lo que no se ve.

La Técnica de Rebobinar: educar enseñando.

Nivel de dificultad: según el carácter de los padres, el de los niños testarudos también, pero es más importante tener claro quién de todos se lleva “el premio al más cabezota”, porque si se lo llevan nuestros hijos, mal, muy mal empezamos.

Metodología: simple y muy económica. Cada vez que tus hijos hagan algo inadecuado, algo que no está bien o algo que no se parece a lo esperado/deseado:

1.- Nunca grites ni amenaces.

Nunca grites ni amenaces sin tener toda la información disponible, es decir, nunca grites ni amenaces; no va a servir mucho más que para que ellos aprendan a gritar y posiblemente a medir hasta donde somos capaces de cumplir todas esas amenazas. Continúa leyendo La Técnica de Rebobinar: educar enseñando.

Las malas notas: seamos justos, suspendamos todos.

Llegan las notas, y con ellas, como cada evaluación, llegan las alegrías o las penas, la gloria o la derrota, la calma o la angustia. No hay término medio, no hay medias tintas, no hay paz para los suspensos. Continúa leyendo Las malas notas: seamos justos, suspendamos todos.

Cómo afrontar los desafíos de nuestros hijos.

De las muchas situaciones difíciles en las que nuestros hijos nos hacen sentir incómodos, los desafíos se llevan el premio, pues dependiendo de cómo los gestionemos, el ambiente familiar puede ser muy diferente. Continúa leyendo Cómo afrontar los desafíos de nuestros hijos.