El amor ni se crea ni se destruye, simplemente cambia.

Todas las personas hemos sentido amor en algún momento de nuestras vidas; todo comienza con el amor de nuestros padres, luego vamos añadiendo más familiares, hacemos amigos, ahora tu pareja, o tus hijos, los abuelos. El amor, el afecto, el cariño, el vínculo, el apego, nos determinan al mismo tiempo que nos miman, nos agasajan con sus mejores caricias y nos arropan con sus cálidas maneras. Amar no tiene forma, pero da sentido a todo lo que nos rodea, el mundo sin amor sería imposible porque somos personas, sólo eso, y todo nos afecta al ritmo de nuestras educadas pero también limitadas emociones. Continúa leyendo El amor ni se crea ni se destruye, simplemente cambia.

Ca(N)sada… y con hijos.

Agotadoras e interminables jornadas, unas más emocionantes que otras, unas más decepcionantes que ilusionantes, y otras, las menos, brillantes, quizás. Eternos quebraderos de cabeza para que todo vaya a mejor e incluso para conformarse a veces con un simple “no ir a peor”. Y no es la agenda de cualquier alto cargo, es la rutina de cualquiera que se dedique a esta maravillosa labor de ser madre, de ser padre. Continúa leyendo Ca(N)sada… y con hijos.

¡El drama de las diferencias en la pareja!

Las diferencias son posiblemente lo que más dificultades aportan a la mayoría de las relaciones de pareja. Tenemos cierta tendencia a querer que nuestra pareja cambie y acepte nuestro punto de vista sobre cómo debería ser la rutina, sobre cómo deberíamos entender las prioridades de tiempo, de atenciones, de cuidados, de higiene, de preocupaciones, etc. Continúa leyendo ¡El drama de las diferencias en la pareja!