Custodia compartida sí, pero a medida.

A partir de la separación todo es nuevo para todos, especialmente para los hijos que verán cómo su rutina familiar, la vida que han llevado hasta ahora, la única vida que han conocido, será dividida en dos mundos diferentes y demasiadas veces enfrentados por los intereses de sus progenitores. Continúa leyendo Custodia compartida sí, pero a medida.

El segundo apellido… la muerte en los tacones.

Has matado al segundo apellido, el que llevarán como único orgullo tus hijos; has alterado el orden de los factores que perpetúan nuestro más innoble desequilibrio. No matarás decía el catecismo, honrarás a tus padres como te honras a ti mismo. Continúa leyendo El segundo apellido… la muerte en los tacones.

La objetividad, la heladeria y la satisfacción personal.

¿Qué hacemos muchas veces cuando nos sentimos mal? ¿Por qué nos empeñamos en querer tomar decisiones cuando más vulnerables estamos? Continúa leyendo La objetividad, la heladeria y la satisfacción personal.

Somos más y mejores. El recuento de los cuerdos.

¿Aburridos de ver tantos “malos” por la televisión? ¿Cansados de la sobredosis de noticias catastróficas, alarmantes, depresivas y penosas? ¿La realidad es siempre así o es que nos venden sólo lo que a algunos les interesa? Continúa leyendo Somos más y mejores. El recuento de los cuerdos.

Breve teoría sobre La Felicidad de las Personas. ¿Cómo se conectan tus emociones?

Todos queremos ser felices, todos perseguimos el sueño de alcanzar la felicidad y no perderla. Sin embargo todos sabemos, o a estas alturas deberíamos saber ya, que la felicidad es efímera, caprichosa y antojadiza, es lo más parecido a la Navidad, que dura lo que dura y encima cuando llegan los regalos… ¡se nos esfuma! Continúa leyendo Breve teoría sobre La Felicidad de las Personas. ¿Cómo se conectan tus emociones?

Dale la vuelta… ¡Castigate tú!

Castígate tú… con leerle un cuento nuevo, con dedicarle más tiempo, con abrazarle más, mejor y a todas horas; con ponerle flores en su cuarto a traición, con plantar y cuidar un árbol juntos, con compartir un club secreto de lectura,  Continúa leyendo Dale la vuelta… ¡Castigate tú!

El aburrimiento, esa emoción tan necesaria como olvidada.

El aburrimiento es posiblemente una  de las emociones más olvidada, poco deseada y poco querida (aunque hay personas que les encanta estar aburridas, dicen… ). Cuando notamos que estamos aburridos no nos gusta, nos hace sentir mal, incómodos e incluso inquietos. Continúa leyendo El aburrimiento, esa emoción tan necesaria como olvidada.

De profesión: Alma de Casa.

Ni amo de casa ni ama de casa, a partir de ahora todos somos iguales porque todos somos Almas de Casa

Se acabó el eterno debate sobre “quién lleva los pantalones en casa”, ni pantalón ni falda. Se cierra la discusión sobre quién renuncia a más tiempo para atender las necesidades de la familia, quién cuida mejor, quién limpia, quién cocina, quien lava, quién va al pediatra, quién va a las tutorías, quién va a las extraescolares, quién lleva la enfermería encima, quién se pasa más noches en vela, quién… ¿quien?… , porque eres quien pones tu alma y tu entrega al servicio de tu casa en todo lo que haces… ¡O qué pasa! Continúa leyendo De profesión: Alma de Casa.

Adolescencia & Violencia Filioparental… ¿Qué más da?

“O me lo das o te mato, y tú… cállate puta”.

De un hijo a sus padres en nuestras consultas reclamándoles su paga semanal

El perfil

Podría llamarse Pedro, Juan o Jonathan, pero también Carmen, Begoña o Eli, ¡qué más da!, no hay distinción de género, sólo son nombres, personas, jóvenes, pero sobre todo son víctimas de una estructura familiar disfuncional arriesgada y peligrosa; Continúa leyendo Adolescencia & Violencia Filioparental… ¿Qué más da?

El silencio de los cobardes. Los cómplices del acoso escolar.

“Ahora lo entiendo todo” dijo el padre de M. cuando pudo ver el vídeo de la agresión a su hijo en el aula; “la culpa no es de ese pobre infeliz que pega e insulta a mi hijo desde hace dos años, lo que más me ha hundido ha sido ver a sus compañeros de clase mirando cómo ocurría todo… y ninguno hacía nada”. Continúa leyendo El silencio de los cobardes. Los cómplices del acoso escolar.