Ganas, tenemos muchas ganas.

Yo lo que tengo son… ganas.

Tenemos ganas de cambiar el mundo de un sólo golpe o poco a poco. Ganas porque sabemos que somos el granito de arena más importante del universo, porque sin cada uno de nosotros el otro nunca sería nada. Somos al mismo tiempo tan insignificantes como imprescindibles; tan simple como paradójico, de no ser nadie… a ser todo. Sigue leyendo Ganas, tenemos muchas ganas.

A niños estresados… adolescentes desorientados.

Vivir el estrés no es lo mismo que estar estresado. Igual que los objetos se estresan simplemente de ser usados, las personas también, es decir, el hecho de estar vivos ya nos genera estrés. Nacemos y ya lloramos para pedir las cosas; sentimos estrés para comer, para sabernos protegidos, para dormir; estrés en el baño y en la cocina, estrés en la guarde y en el parque. No, no estamos solos, además si lo estuviésemos tendríamos el estrés añadido de sentirnos solos… un lío. Sigue leyendo A niños estresados… adolescentes desorientados.

Estado Civil: Borrego

Somos seres fáciles de llevar y de convencer, seres que sólo vamos a pacer al lugar que nos dejan. Seres que convivimos con el miedo al horror de una amenaza incierta por desconocida. Seres que nos dejamos quitar lo mejor de cada uno según avanza la temporada. – Reproducíos, transmitid el pánico a cada generación que nazca y no penséis nunca en cruzar la valla, porque quien lo hace pierde el estatus de la seguridad de un falso protector que sólo te cuida por su interés, no es por afecto, es por tu “lana”-. Sigue leyendo Estado Civil: Borrego

El Desorden Emocional. ¿Enfermedad, etiqueta o mentira?

Todos pasamos por momentos difíciles en nuestra vida, de eso no cabe ninguna duda; el simple hecho de crecer nos mantiene expuestos a situaciones adversas de todo tipo que no siempre son resueltas con éxito. Somos un cúmulo de emociones que se van reteniendo poco a poco en nuestra retina y a veces, cuando menos lo esperamos, nos vemos obligados a afrontar nuevas situaciones complejas con el lastre del pasado. Sigue leyendo El Desorden Emocional. ¿Enfermedad, etiqueta o mentira?

Te quiero, pero ni tú eres mía, ni yo soy tuyo.

Nos enseñan que querer es poder, pero no es así, ni mucho menos. Querer es dar y crecer, es valorar lo que nos ofrecen, es respetar que la otra persona tiene tantos o más derechos que tú, es entender la empatía como un hábito imprescindible, es aceptar que no todo lo que deseas es posible por el simple hecho de pretenderlo. Querer es vivir tu vida sin imponer nada a nadie.

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Pensad, pensad, malditos.

Atravesamos una auténtica crisis de criterio. Cada vez pensamos menos y además permitimos que sean otros quienes piensen por nosotros. Tendencias, gustos, aficiones, moda; nada es casual ni tampoco improvisado, todo tiene su por qué y su intención. Nos va lo fácil, lo inmediato, y sobre todo lo cómodo. Somos la expresión máxima de la ley del mínimo esfuerzo. Y nos equivocamos si creemos que esto que nos ofrecen es lo mejor que nos merecemos. Sigue leyendo Pensad, pensad, malditos.

Cómo conquistarte a ti mismo, un corazón corriente.

Todos hemos seducido o al menos lo hemos intentado alguna vez. Unos con más o menos éxito y otros con mejor o peor acierto. Ríos de lecturas sobre cómo seducir, insinuar o conquistar a otra persona, pero ¿y conquistarnos a nosotros mismos?, de esto se ha escrito bastante menos. Sigue leyendo Cómo conquistarte a ti mismo, un corazón corriente.

El segundo apellido… la muerte en los tacones.

Has matado al segundo apellido, el que llevarán como único orgullo tus hijos; has alterado el orden de los factores que perpetúan nuestro más innoble desequilibrio. No matarás decía el catecismo, honrarás a tus padres como te honras a ti mismo. Sigue leyendo El segundo apellido… la muerte en los tacones.

Breve teoría sobre La Felicidad de las Personas. ¿Cómo se conectan tus emociones?

Todos queremos ser felices, todos perseguimos el sueño de alcanzar la felicidad y no perderla nunca más. Sin embargo todos sabemos, o a estas alturas deberíamos saber ya, que la felicidad es efímera, caprichosa y antojadiza, es lo más parecido a la Navidad, que dura lo que dura y encima cuando llegan los Reyes con los regalos se nos esfuma.  Sigue leyendo Breve teoría sobre La Felicidad de las Personas. ¿Cómo se conectan tus emociones?

El aburrimiento, esa emoción tan necesaria como olvidada.

El aburrimiento es posiblemente una  de las emociones más olvidada, poco deseada y poco querida (aunque hay personas que les encanta estar aburridas, dicen). Cuando notamos que estamos aburridos no nos gusta, nos hace sentir mal, incómodos e incluso inquietos. Sigue leyendo El aburrimiento, esa emoción tan necesaria como olvidada.