Me recuerdas a mi mismo, por eso te escribo.

Y serás como yo he sido, un poco grande y un poco pequeño. Sabrás que la vida es más vida desde que tú me hiciste padre, o madre… y cuando crezcas, tus aciertos serán míos, pero tus errores también; verás en ti defectos y virtudes, primero míos y luego tuyos. Tenemos un espejo que nos dibuja el alma en cada emoción, en cada manera, en cada ocasión, y tu reflejo es mi reflejo, mi mejor ejemplo, silueta de lo que un día serás. Sigue leyendo Me recuerdas a mi mismo, por eso te escribo.

Las Comparaciones: ¿son siempre odiosas?

De las comparaciones se dice que son odiosas, pero… ¿Qué es lo que las convierte en algo negativo?: pues que no sabemos utilizarlas.   Sigue leyendo Las Comparaciones: ¿son siempre odiosas?