LOVE Vs. LO VE

¿Lo ves? Porque no es lo mismo amar que respetar. Porque hay veces que es tan fácil decir te quiero como dar dos hostias para dejar tu marca en la cara, en el alma y en toda la falta de tu respeto. ¿Lo ves? ¿Las ves? Sufrimos de angustia crónica por no sabernos respetados. Sigue leyendo LOVE Vs. LO VE

Porque Yo, como Tú… también me quiero.

Perdona tú, pero yo, como tú… también me quiero. Y he decidido no amar al próximo como a mi misma, pero sólo un poco menos. Y si no te gusta lo que hay, pues no te gusta, qué le vamos a hacer, pero si no me respeto yo, no me respeta nadie, y tú sabes muy bien a qué me refiero. Sigue leyendo Porque Yo, como Tú… también me quiero.

La mujer asume y el hombre presume. Y aunque lo llamen igualdad, no… no lo es.

Hablar de igualdad desde la mera diferencia de género no es de recibo en los tiempos que corren. Hemos dado al traste con muchos tópicos heredados desde nuestra educación más machista. Lo viril ya no tiene sentido como seña de identidad; lo viril ya no tiene género… ahora priman nuevos valores y esquemas basados en capacidades que nada tienen que ver con los arquetipos dominantes hasta hace poco tiempo. Sigue leyendo La mujer asume y el hombre presume. Y aunque lo llamen igualdad, no… no lo es.

Toda separación debería ser un acto de amor. ¿O todo era mentira?

No estamos preparados, no digo ya educados, para lo peor (a veces lo mejor) al tener que interrumpir una convivencia de la cual han nacido hijos. Cuando las cosas van bien la inercia nos lleva en su rutina de cristal, pero ¿y cuando todo va mal o simplemente no va bien? Pasamos de todo a nada sin mirar hacia abajo, sin tener en cuenta a quienes más nos necesitan… nuestros hijos. Porque amar es también renunciar a lo que se ha amado y querido a pesar del dolor de la pérdida. Sigue leyendo Toda separación debería ser un acto de amor. ¿O todo era mentira?

¡Te quiero! Pero no eres mía, no eres mío…

La fantasía de poder nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida. De pequeños tratamos que nuestros padres hagan todo lo queremos, lo que nos  gusta, lo que nos da placer. Vamos al colegio, nos socializamos y seguimos aprendiendo reglas de poder en la fuerza del grupo, las normas con sus consecuentes asaltos y defensas. Llegan los resultados académicos, la rivalidad y el interés. Llegan las pandillas, el líder gobierna, impone su estilo desde su poder. Llega la edad laboral y el compromiso adquirido también puede. Llega la vida en pareja y… ¿Quién puede con quién? Sigue leyendo ¡Te quiero! Pero no eres mía, no eres mío…

No prometas amor eterno… promete respeto.

Atrévete a querer a alguien cuando hayas aprendido a quererte tú; atrévete a levantar la voz en nombre de un merecido sentimiento. Tú, ejemplo de cuanto pretendes para ti y que debes sabes ofrecer. Tú, estado y resultado de la presencia de todo el cariño que la vida te ha regalado, sal al encuentro de ti mismo y vive como si todo y nada fuera contigo. Sigue leyendo No prometas amor eterno… promete respeto.

Custodia compartida sí, pero a medida.

A partir de la separación todo es nuevo para todos, especialmente para los hijos que verán cómo su rutina familiar, la vida que han llevado hasta ahora, la única vida que han conocido, será dividida en dos mundos diferentes y demasiadas veces enfrentados por los intereses de sus progenitores. Sigue leyendo Custodia compartida sí, pero a medida.

El segundo apellido… la muerte en los tacones.

Has matado al segundo apellido, el que llevarán como único orgullo tus hijos; has alterado el orden de los factores que perpetúan nuestro más innoble desequilibrio. No matarás decía el catecismo, honrarás a tus padres como te honras a ti mismo. Sigue leyendo El segundo apellido… la muerte en los tacones.

De profesión: Alma de Casa.

Ni amo de casa ni ama de casa, a partir de ahora todos somos iguales porque todos somos Almas de Casa.

Se acabó el eterno debate sobre “quién lleva los pantalones en casa”, ni pantalón ni falda. Se cierra la discusión sobre quién renuncia a más tiempo para atender las necesidades de la familia, quién cuida mejor, quién limpia, quién cocina, quien lava, quién va al pediatra, quién va a las tutorías, quién va a las extraescolares, quién lleva la enfermería encima, quién se pasa más noches en vela. ¿Quien? , porque eres quien pones tu alma y tu entrega al servicio de tu casa en todo lo que haces. ¡O qué pasa! Sigue leyendo De profesión: Alma de Casa.

Le llamamos igualdad, pero es todo mentira.

Sí, dejemos de mentir más y sobre todo tan mal. Porque no sé qué duele más, si negar la mayor o no saber mentir. ¡Qué triste vida de machitos, qué pobre herencia la que hemos recibido y qué desolador ejemplo el que vamos a dejar! Sigue leyendo Le llamamos igualdad, pero es todo mentira.