Son tiempos de nervios en las mochilas, en los estuches, en los sacapuntas, en las listas de los tablones de anuncios, en esas ventanillas de secretarias casi perfectas… Son tiempos de volver a volver, de “qué ganas tenía” de “qué verano más largo” de “por fin llegó la rutina”.
Todos no volvemos al cole, vuelven nuestros hijos con sus nuevos horizontes educativos, nuevos contenidos, programaciones, horarios, comedores, extraescolares, expectativas, deseos e ilusiones…, pero ¿Las madres también van al cole? ¿Los padres no tienen que hacer matrícula? ¿Por qué no?
No se trata de una matrícula convencional, se trata de un compromiso de participación y colaboración más allá de manualidades y demás eventos. Se trata de conseguir que madres y padres entren literalmente en las clases, de ahí lo de “Madres y Padres con clase”; consiste en al menos una vez, asistir a las clases y aportar nuestra experiencia vivida como alumnos, a tener una visión de la clase real y participativa, a ayudar a aquellos alumnos que necesiten una “mano”, a complementar en la medida de lo posible la labor de sus docentes, a participar de un recreo, de una comida, de un conflicto o de un premio.
Desde Autoescuela para Padres queremos potenciar y enriquecer la relación escuela familia, que vaya más allá de las tutorías, de los compromisos habituales, de las AMPAS, de los eventos de pasillos. Queremos incentivar la participación de la familia como un aporte real y dinámico a la vida de cada centro escolar, que una clase al mes se haga por la tarde y que asistamos todos, que nos podamos comunicar sin prisas, sin agobios, y entre todos, aportar soluciones e ideas que ayuden a todas las partes implicadas en esta maravillosa labor educativa en la que estamos inmersos.
No es magia, es educación.
Quisiera aportar un poco de mi experiencia en lo que se refiere a que los padres participen en la escuela de sus hijos. En este mundo hay todo tipo de padres y madres, y algunos aprovechan esas actividades que les ofrece la escuela con los niños para arreglar «a su manera» lo que ellos consideran conflictos con sus hijos. En mi caso particular, «una madre» con tendencia racista no quería que su hija y la mía fueran amigas y se ocupó ella misma de solucionar «ese problema » personalmente con mi hija, agrediendola verbal y físicamente delante de todos los demás niños, y en ausencia del personal de la escuela, mientras los acompañaba de la clase a la biblioteca de la escuela. Cuidado a quien confiamos nuestros hijos y a quien la escuela confía nuestros hijos.
Hola Pepa y gracias por comentar el artículo. Sin duda hay que tener máximo cuidado con todo lo referente a quién acompaña a nuestros hijos tanto en el centro escolar como fuera del mismo. En lo que se refiere a «Madres y Padres con Clase» la propuesta es de acompañamiento participativo supervisado, no es ir al cole sin más, sino con una programación estructurada y sobre todo con contenido significativo. Su objetivo es potenciar y reforzar la relación Familia-Escuela más allá de lo convencional.
Un cordial saludo