Estamos engañando a nuestros hijos: La vida no es lo que ellos piensan.  

Nada importante es fácil, y la vida de nuestros hijos es demasiado importante como para hacerles creer que todo será un camino de rosas. En este sentido somos la generación más desconectada de la realidad de cuantas nos hayan precedido. La infancia se ha convertido, la hemos convertido, en una bacanal de permanentes ofrendas a un dios de plástico y litio, y nada perdura más allá de la efímera obsolescencia de cada regalo nuevo. Sigue leyendo Estamos engañando a nuestros hijos: La vida no es lo que ellos piensan.  

Los Madres y Las Padres, una cuestión de respeto.

Somos lo que deseamos, y no hay mayor deseo que el de dar sentido a una realidad que sin ser tuya, dependerá de ti de manera transitoria y finita. No hay mayor responsabilidad que dar forma a quien llevará tu mismo significado más allá de tu apellido, de tu esencia y de tu forma de entender la realidad, tu realidad, ese lugar donde todo se descubre como nuevo ante la flamante observadora mirada de tus hijos. Sigue leyendo Los Madres y Las Padres, una cuestión de respeto.

Acoso escolar: “Ellos me conocen, pero no saben quien soy”.

Mario lleva agobiado desde que terminó el curso; sus padres desesperados han buscado ayuda profesional y nos hemos entrevistado. “Vamos muy justos, en una semana me marcho de vacaciones”. Aún así, me animo a darles cita para Mario y tratar de asomarme a sus emociones, para mirar “qué le pasa”. Sigue leyendo Acoso escolar: “Ellos me conocen, pero no saben quien soy”.

Apego de Guardia: 24 hs.

Sí, es lo último en Servicios de Urgencias, porque cuando algo duele en el alma, no hay calma que se cure sin un buen “te quiero”. Sigue leyendo Apego de Guardia: 24 hs.

Educar es fácil, o no.

Educar no es difícil, pero hay que reconocer que lo hemos vuelto algo muy complicado. Ahora confundimos amor con chantaje, normas con tendencias y límites con estigmas. La frustración se ha relegado a su propio olvido, ahora nadie soporta nada y huimos despavoridos hasta lograr esquivar cualquier insoportable sensación de angustia o de dolor. Lo malo es que nuestros hijos nos puedan ver haciendo el ridículo. Sigue leyendo Educar es fácil, o no.

El Trastorno Narcisista y el error de huir de uno mismo.

Los errores calan, traspasan, penetran la barrera de lo finito convirtiéndonos en simples mortales, y eso no nos gusta. Los errores nos asustan, nos inquietan y nos invitan a asomarnos al abismo de uno mismo. Un tal Narciso ya lo dijo: “no hay nada más bello que la perfección de mi reflejo”, y parece que muchos hemos heredado parte de ese complejo de inferioridad, una semilla que al crecer puede impedir el desarrollo de algo vital para ser felices: la empatía. Sigue leyendo El Trastorno Narcisista y el error de huir de uno mismo.

Los niños y el verano. Una oportunidad para hacer cosas diferentes.

¿Recuerdas cuánto duraba el verano cuando éramos pequeños? Yo sí; duraba una eternidad, era una sensación de días interminables. Una visión pausada, tranquila y serena que nos permitía coleccionar mañanas de aficiones, tardes sin siesta y noches de complicidad por aquello de tardar más de lo normal en irnos a la cama. Sigue leyendo Los niños y el verano. Una oportunidad para hacer cosas diferentes.

La historia del hombre mediano, un sándwich y los celos, por Jean Marc, 9 años.

Érase, hace tantos días, había un hombre que era mediano. Para sus hermanos el pequeño tenía todo el cariño del mundo y la mayor podía hacer todo lo que le de la gana. Así que un día se quiso mudar a París y luego quiso explorar todo el mundo. Cuando exploró quiso saber por qué él nunca tenía mérito, y un hombre le dijo: Sigue leyendo La historia del hombre mediano, un sándwich y los celos, por Jean Marc, 9 años.

Los cuatro amores de la vida: Te necesito. Te admiro. Te rechazo. Y te quiero.

Y en este caso el orden de los amores sí altera el producto; porque nada se entiende sin lo que hemos sido, porque damos desde lo que hemos recibido y porque amamos según hemos sido queridos. Sigue leyendo Los cuatro amores de la vida: Te necesito. Te admiro. Te rechazo. Y te quiero.

Mamá: Patrimonio Emocional de la Humanidad

Porque dar la vida pariendo o sin parir merece nuestro mayor y mejor reconocimiento, aunque de momento lo que haya sea un abismo inmerecido hacia la figura de la madre al dar por hecho que si tienes un hijo te verás obligada a renunciar a más de lo que eres, a hacer más de lo que puedes y a dar más de lo que tienes. Sigue leyendo Mamá: Patrimonio Emocional de la Humanidad