A nuestro cerebro le gusta lo fácil, cuidado con tantas comodidades.

Venimos al mundo sin hábitos ni rutinas y observamos con asombro todo cuanto nos rodea, todo es nuevo para nuestro cerebro. Somos curiosos por naturaleza y nuestra curiosidad nos provoca querer aprender, querer saber y preguntar por todo lo desconocido. Somos lo que aprendemos, y ahí nace nuestra inquietud, nuestra necesidad de conocimientos y expansión: saber para ser. ¿Pero de dónde venimos? ¿Cuáles son nuestros antecedentes? Nuestro cerebro durante miles de años ha estado ocupado en una función casi exclusiva de autoprotección: defender su integridad y la de sus descendientes. Hemos pasado miles de años vigilando a los depredadores, miles de años programados para sobrevivir. Sigue leyendo A nuestro cerebro le gusta lo fácil, cuidado con tantas comodidades.