Los Madres y Las Padres, una cuestión de respeto.

Somos lo que deseamos, y no hay mayor deseo que el de dar sentido a una realidad que sin ser tuya, dependerá de ti de manera transitoria y finita. No hay mayor responsabilidad que dar forma a quien llevará tu mismo significado más allá de tu apellido, de tu esencia y de tu forma de entender la realidad, tu realidad, ese lugar donde todo se descubre como nuevo ante la flamante observadora mirada de tus hijos. Sigue leyendo Los Madres y Las Padres, una cuestión de respeto.

Los niños y el verano. Una oportunidad para hacer cosas diferentes.

¿Recuerdas cuánto duraba el verano cuando éramos pequeños? Yo sí; duraba una eternidad, era una sensación de días interminables. Una visión pausada, tranquila y serena que nos permitía coleccionar mañanas de aficiones, tardes sin siesta y noches de complicidad por aquello de tardar más de lo normal en irnos a la cama. Sigue leyendo Los niños y el verano. Una oportunidad para hacer cosas diferentes.

Infancia y salud mental. Niños portadores de síntomas de adultos.

“El 20 % de los niños tienen problemas de salud mental. El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) ha aumentado un 43%. La depresión en adolescentes ha subido un 37%. La tasa de suicidios ha crecido un 200% en niños de 10 a 14 años”.*  Sigue leyendo Infancia y salud mental. Niños portadores de síntomas de adultos.

Enseñar a respetar para aprender a obedecer. La autoridad empática.

Es demasiado común escuchar eso de “no sé qué hacer para que mis hijos obedezcan”, y casi todos tarde o temprano terminamos desesperados, nos enfadamos o nos da por repetir veinte veces una misma cosa; y claro, todo tiene un límite, sobre todo nuestra poca paciencia. ¿Crees que es necesario que tus hijos aprendan a obedecer? Sigue leyendo Enseñar a respetar para aprender a obedecer. La autoridad empática.

El monopolio emocional. La dependencia de amar y ser amado.

Nada me separará de ti salvo tú misma mamá, porque si me amas con toda tu alma, yo buscaré esa misma intensidad cuando quiera sentir ese amor que tú me has dado. Sí, tú me has permitido vivir pegado a ti y yo nunca más querré otra cosa que tu seguridad, tu protección, esa maravillosa sensación de estar siempre a tu lado, de necesitarte hasta para respirar, para poder descansar… o llorar. Sigue leyendo El monopolio emocional. La dependencia de amar y ser amado.

El Síndrome de los “Padres Temáticos”.

Parece ser que hoy día no somos padres ni madres sin más, ahora resulta que también somos agencias de ocio y turismo. Somos una fábrica de buscar estímulos para nuestros aburridos hijos, somos la reserva federal del “toma y disfruta de lo lindo”, somos el silo donde almacenamos eventos, somos la brecha entre lo humano y lo divino. Y nos empecinamos en sacar tiempo de donde no lo hay para ofrecer nuevas glorias y victorias a nuestros legionarios-hijos. Sigue leyendo El Síndrome de los “Padres Temáticos”.

Emociones y mecanismos de defensa. Somos lo que aprendemos a sentir.

No somos nada ni nadie sin nuestras emociones, y con todo lo que sabemos en la actualidad sobre cómo nos afectan, tenemos una oportunidad única de aprender a gestionar las diferentes situaciones a las que nos vamos a ver expuestos sin que a veces podamos ni tan siquiera decidir, es decir, que nos vienen dadas y formarán parte de nuestra experiencia de vida, acumulando bagaje y adhiriéndose a nuestro repertorio emocional. Sigue leyendo Emociones y mecanismos de defensa. Somos lo que aprendemos a sentir.

¡Cincuenta veces No!

No hagas eso, no te quejes, no digas nada, no pienses, no te relajes, no se te ocurra. No, negación volcada del error, rechazo de cuanto intentas y no alcanzas. No, laberinto de la razón tan necesario como innecesario, rechazado por representar la sobriedad de una realidad contraria y desaprobada. Sigue leyendo ¡Cincuenta veces No!

Adolescentes: la distancia emocional ante el fracaso en casa.

No me riñas, no me grites, no te desesperes; has sido tú quien me ha enseñado con tu ejemplo cómo se hacen las cosas. No me presiones para que haga lo que tú quieres simplemente porque te gustaría que yo fuera como tú tienes pensado. No me agobies con tus amenazas, no me ridiculices delante de tus amigos, y sobre todo no me des de lado cuando no logre cumplir con tus ansiadas expectativas, porque son sólo tuyas, no mías. Sigue leyendo Adolescentes: la distancia emocional ante el fracaso en casa.

A niños estresados… adolescentes desorientados.

Vivir el estrés no es lo mismo que estar estresado. Igual que los objetos se estresan simplemente de ser usados, las personas también, es decir, el hecho de estar vivos ya nos genera estrés. Nacemos y ya lloramos para pedir las cosas; sentimos estrés para comer, para sabernos protegidos, para dormir; estrés en el baño y en la cocina, estrés en la guarde y en el parque. No, no estamos solos, además si lo estuviésemos tendríamos el estrés añadido de sentirnos solos… un lío. Sigue leyendo A niños estresados… adolescentes desorientados.