Separados, ¿listos?, ya. Educación para la separación.

“Igual que sabemos poner todo nuestro cariño al formar una familia, debemos aprender a guardar algo de ese amor desmedido por si las cosas no marchan del todo bien”. L. Aretio.

La separación no es una ruptura fatal como muchos la entienden, a veces incluso es una mejora o un beneficio para todos, hijos incluidos si se sabe cómo, claro. La separación es un cambio en la estructura de la familia, un acto de continuidad que va desde la convivencia de todos sus miembros en un mismo espacio a la creación de nuevos espacios de relación. Cambiar no es romper, es modificar.

Eso de “para toda la vida”… si, pero no es necesario que sea permanentemente juntos. Cuando formamos una familia con hijos adquirimos un compromiso de dar, cuidar, educar, proteger… que debe durar toda la vida, pero una familia no es una hipoteca que se puede liquidar, nunca salvo en circunstancias extremas. Y se sufre, pero quienes realmente sufren son los hijos, pues no siempre cuentan con los recursos suficientes para poder expresar sus miedos y sus ansiedades; porque ellos son quienes viven en la incertidumbre que nosotros les proporcionamos, ellos son quienes lloran hacia dentro para que mamá o papá no se preocupen más o “no se vaya a poner la cosa peor”. Ellos son quienes sueñan pesadillas inmerecidas, ellos son quienes fracasan en la escuela o quienes terminan sentados en las consultas de los psicólogos. Y no, no hay derecho a que sean ellos quienes paguen nuestros platos rotos.

Aprendamos a separarnos en caso de no saber, no querer, o no poder continuar; elevemos a la categoría de necesidad, por el bien de nuestros hijos, el acto de la formación para la separación. Nos formamos para la prevención de casi todo, menos para garantizar el futuro de nuestros hijos. ¿Qué somos ciegos o es que no sabemos mirar un poco hacia abajo?

Desde Autoescuela para Padres queremos apoyar a todas las personas a poder continuar su función como familia, ya sea solventado sus problemas para avanzar juntos o bien ayudando a crear ese nuevo espacio familiar donde todos salgamos beneficiados.

Porque no es magia, es Educación.

 

5 comentarios en “Separados, ¿listos?, ya. Educación para la separación.”

    1. Gracias Joaquín, se necesitan muchas manos y mucho empeño para mover esta gigante piedra de molino que es el cambio de mentalidad, pero entre todos seguro que lo conseguiremos. Todo sea por mejorar la responsable herencia que se merecen nuestros hijos.
      Seguimos en la lucha, juntos. Un abrazo

  1. “No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta a los cambios” Ya lo dijo Darwin y nada màs cierto… Yo lo comencé a practicar con tu ayuda, las grandes beneficiarias, mis hijas. Gracias. Esta publicación en concreto, como todas, me encanta.

    Besos!

    1. Si uno no quiere…dos no se pelean, no se besan, no se casan, no se ayudan ni se cansan; serán tus hijas las herederas de todo aquello que sólo tú sabes dar, guardar y mejorar, tanto tus mejores aciertos como tus peores fallos, pero siempre con tu insuperable cariño y dedicación. Gracias por seguirme, por tu atención y esmero. Besos telepáticos y simpáticos.

  2. Gracias por esas palabras de consuelo que tanta falta me hacen. Afortunadamente soy yo la mente abierta y la que quiere poner la parte racional. Aunque es inevitable dejarme llevar por los sentimientos. Es la otra parte la que le falta eso tan necesario que es asumir el cambio. Y claro así no es fácil hacer las cosas bien para los pequeños. Donde puedo formarme para la separación?

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