Porque todos necesitamos abrazos que nos aprieten bien fuertes, de esos de los que casi te arrancan un ¡Ay!, de esos que te empujan el alma hasta el corazón y hacen que se sienta su latido en la garganta.
Abrazos de niños, de padres, de madres, de abuelos, de hermanos, de tíos, de primos, de amigos, de vecinos, de conocidos, de desconocidos, Sigue leyendo El mejor ADN del mundo: Abrazo De Niño