Un sistema educativo hecho para todos, pero sin pensar en todos.

En España disponemos de un sistema educativo para nuestros alumnos que no piensa en todos ellos. Mentes pensantes adultas han establecido las bases sobre cómo deben responder los alumnos a las demandas de un currículum teórico. “Así es como deben avanzar en el sistema educativo”, pero han debido hacerlo pensando en un arquetipo, en una media, en un modelo tipificado de alumnado con un coeficiente intelectual medio y con un desarrollo evolutivo, emocional y social sin demasiados sobresaltos. ¿Pero qué pasa con los demás? ¿Qué hacemos con los que no entran en esa media teórico-estadística?

De la media para abajo.  El déficit de atención, las carencias intelectuales o las alteraciones madurativas del desarrollo no son precisamente el punto fuerte del sistema educativo. Etiquetamos, abrimos expedientes, evaluamos, diseñamos adaptaciones curriculares para ayudar a pasar de curso un año tras otro. Es como estar en el sistema sin estar, pero estar tienen que estar. Les ofrecemos cursos de formación profesional básica -FPB-  donde los niveles de exigencia serán adaptados a sus carencias; están escolarizados, otra cosa es que realmente los estemos educando y formando con los recursos que se merecen tanto ellos como sus familias.

De la media para arriba. El sistema educativo no dispone de recursos ni económicos ni humanos con qué ofrecer una atención de calidad a este colectivo. Sería demasiado costoso dotar a los centros escolares de profesionales especializados. Hemos avanzado en la detección temprana de las altas capacidades, el problema es que el sistema educativo no está preparado para trabajar con ellos una vez los hemos diagnosticado. Ser demasiado inteligente no está dentro de lo programado.

Dentro de la media. El sistema educativo no contempla si los padres se han separado (el 39,3% de las familias con hijos menores son separadas)* ni si en ese proceso han sufrido algún daño; al sistema educativo no le afecta si los padres tienen recursos o están en el paro. Al colegio hay que ir sin sufrir, como si nunca pasara nada; hay que ir felices y contentos a realizar esfuerzos, a devorar contenidos sin tener en cuenta las emociones. Tampoco contempla que haya alumnos híper sensibles que son rechazados por ser diferentes al resto o que sufren acoso escolar durante años porque no hay recursos para amortiguar ni atender todo eso.

Muchos tienen dificultades para relacionarse de manera adaptativa, y su autoestima se irá resintiendo poco a poco en ese proceso de crecer. Sienten miedo, inseguridad, ansiedad; algunos se muestran agresivos, desafiantes, y provocan ambientes insoportables en las aulas debido a la falta de medios disponibles por el escaso interés más que demostrado de las diferentes administraciones públicas. ¿La alternativa? Acudir a un orientador/psicólogo, pero privado, el servicio de salud público tampoco funciona como debiera.

Alteraciones más frecuentes para las que no hay recursos adecuados ni en el sistema educativo ni en el sistema sanitario: TDA – TDAH – ASPERGER – TEA – DISLEXIA –  AA CC – TEL – TOC – DOWN – RET – PC …

Al sistema educativo, como a toda estructura administrativa, le preocupan sus datos, sus números, sus estadísticas, es decir, los resultados. Seamos sinceros, el sistema somos nosotros, somos el conjunto de todos los agentes socializadores que sólo adquiere sentido desde la implicación de todas las personas que lo conformamos. Falta implicación, falta interés, falta prioridad de nuestros legisladores; siete leyes educativas en treinta años lo resume todo, ese es nuestro legado, un caos donde no caben todos.

Una sociedad que no sabe dar la prioridad que se merece a la educación, que no dota de recursos suficientes a los centros escolares, que no entiende el desarrollo de los alumnos desde lo particular, que no protege a la familia y que no respeta a la figura fundamental de los docentes, una sociedad así, nunca merecerá la pena. Así nos va.

No es magia, es educación.

Luis Aretio

Fuente: Instituto Nacional de Estadística, abril 2018.

15 comentarios sobre “Un sistema educativo hecho para todos, pero sin pensar en todos.”

  1. Asi es Luis tal cual lo defines….pero q podemos hacer mientras esto cambia mas q ver como nuestros hijos crecen con esa sensacion de fracasados. Esto les marcara por mucho tiempo. Algunos quizas no tengan nunca la oportunidad de descubrir la grandeza que tienen dentro. Malena

  2. A pesar de mi larga trayectoria como psicólogo, no me cansaré en seguir ayudando y orientando a aquellos alumnos que presentan más problemas (aprendizaje, desarrollo…), SON LOS QUE MÁS NOS NECESITAN, sin olvidarnos, claro está, de los alumno “de nivel medio”, los de altas capacidades…

  3. Cierto. Pero podemos cambiarlo. Entre tod@s. Cada un@ aportando su granito de arena. No actuemos en nuestro ámbito de acción como si fuésemos números. Somos personas, únicas, especiales, diferentes al resto. Los valores como la actitud, la honestidad, los principios, la constancia, la empatía… todo ello nos hace diferentes y se nos llena la boca hablando de ello.. pero.. ¿lo practicamos? No nos quejemos de que la Administración nos trata como números. La Administración somos cada uno de nosotros cuando actuamos en nombre de ella. Así al menos lo veo yo. Ninguno de mis alumnos es igual al resto. Puede que la calificación numérica en aciertos/fallos en una prueba objetiva sea la misma pero.. ¿dónde se queda la persona? Tanto en la docencia como en mi experiencia en el equipo directivo de empresas turísticas he podido comprobar que muchas veces el menos brillante en pruebas memorísticas, e incluso en “nivel de preparación para un puesto determinado” es el mejor. La actitud marca la diferencia. Como dice Víctor Küppers= V= (C + H)* A
    O lo que es lo mismo: el valor de una persona lo determina la suma de sus Conocimientos y Habilidades “multiplicado” por su ACTITUD.
    Sin duda, creo que nos iría mucho mejor a tod@s si lo llevásemos a la práctica.

    1. Todos tienen derecho a la enseñanza sin discriminación alguna pero no cumplen con la constitucion porque un niño con Asperger cuando tiene dudas en el aula y pregunta a su profesor atienden primero al q mas sabe, es totalmente discriminatorio y después vas hablar con ellos y van de santos y te dicen q es q tengo 25 pero de q vais si de 25 no tendréis todos con problemas ,tendreis 2 -3 o a la sumo 4 q lo dudo con cinco clases q hay.

    1. Gracias Jose Antonio, no era mi intención y he modificado el texto, siento haber generalizado en algo tan sensible sin necesidad. Por cierto, yo soy Técnico Superior en Electrónica, Almendralejo, Badajoz. Quizás tiré de una referencia subjetiva. Saludos.

  4. Atender las diferentes necesidades es urgente, pero la próxima vez, por favor, para intentar solucionar una parte del sistema educativo, no hunda otra. Quizás opiniones como ésta tienen la culpa de que alumnos que llegan a FP piensen que con llegar tendrán el título. La FP vale ¡y mucho! En un país en el que nos sobran titulados universitarios a raudales y nos faltan profesionales cualificados en muchos sectores, deberíamos cuidarnos de decir opiniones como ésta, máxime cuando no son ciertas. Por favor, infórmense del trabajo que hace un alumno de ciclo formativo, especialmente de grado superior, de las estadísticas de alumnos de FP colocados en el mercado laboral, etc. Después hablamos.

    1. Hola, tiene toda la razón y me he permitido rectificar el texto. Soy defensor de la enseñanza pública, hijo de un maestro de pueblo apasionado por su trabajo, era su vida; vivo rodeado de docentes a quienes defiendo a capa y espada, y no hacía falta esa mención quizás más clara en los PCPI. Un saludo y mis disculpas.

      1. Rectificar es de sabios. Pongamos en valor el trabajo bien hecho en la FP y aportemos sugerencias de mejora para conseguir nuevos retos. Gracias, compaler@s, por defender la FP. @enamoradadelafp

  5. Yo soy Pt, la maestra de educación especial, especialista en pedagogía terapéutica. Y sinceramente el sistema no se adapta a nadie. Son todos y cada uno de los alumnos los que se tienen que adaptar.

    Hablan de educación inclusiva, pero estamos a años luz de eso. Porque para que eso exista tiene que haber muchos más recursos personales, y bajar las ratios.

    Pero el mayor problema es que los docentes somos una de las profesiones peor miradas por la sociedad, y señores míos así, es imposible.

    Todos deberíamos luchar para que los hijos de todos nosotros puedan estudiar en unas escuelas públicas donde saquen todo su potencial, pero… En lugar de eso solo nos interesa que los maestros tienen muchas vacaciones, que cobran muchísimo (que no es tanto como se creen) y que lo hacen todo fatal.

    Yo les invito a todos a ir a una clase de 20 alumnos de 1 de ESO con 5 alumnos con necesidades especificas de apoyo educativo, y el resto de la clase con varios niveles. E intentar dar una respuesta ajustada a cada uno de ellos.

    Yo he estado trabajando a media jornada 12 horas lectivas y atendiendo a 10 alumnos, los cálculos son fáciles no? Hora y poco de apoyo por cabeza.

    Los maestros la mayoría somos vocacionales, pero no somos magos, aunque a veces sinceramente lo parecemos.

    Amo mi profesión y siempre intento hacerlo lo mejor posible, y por supuesto que mis alumnos superen sus dificultades y mejoren el concepto que tienen de ellos mismos.

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