La curiosidad.

Somos curiosos por naturaleza. Desde la primera infancia hasta el último de nuestros días, cuando ya casi nada ni nadie nos sorprende. Todo lo que se nos muestra oculto despierta un interés desmedido en quien ha de esperar a saber el resultado de una hipótesis no resuelta. Si la curiosidad mató al gato, al ser humano le proporciona un aliciente casi siempre ilusionante. Sigue leyendo La curiosidad.

Se vende felicidad, razon aquí.

Y volvemos a caer en la mitomanía, en los falsos dioses, en adorar de nuevo al becerro dorado; y todos tan callados vitoreando al emperador como si llevara puesto su mejor traje sabiendo que está desnudo. Saluda y sonríe, hipócrita, que te están viendo. Sigue leyendo Se vende felicidad, razon aquí.

Los hijos ven, los hijos hacen.

Porque educar es un enredo para todos, pero de responsabilidad única y exclusivamente adulta. Partiendo de esta premisa, tenemos garantizado un arduo trabajo por delante hasta conseguir dejar claro quién o quiénes son los responsables directos de la situación actual de la conducta de muchos hijos. Porque todo lo que no hacen bien, se lo hemos enseñado nosotros. Sigue leyendo Los hijos ven, los hijos hacen.

Abanicos de papel en las aulas, no gracias.

No entremos al trapo del Sr. consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, no nos merece su señoría, ya que si el comentario es inoportuno y claramente reprochable… será porque Usía no de más de sí, y llegados a este punto prefiero siempre pensar eso de «peor para él. Sigue leyendo Abanicos de papel en las aulas, no gracias.

Camaleones emocionales. ¡A quién se le ocurre!

Somos una especie peculiar, una rara variedad animal empeñada en adaptarse a todo tipo de situaciones, ambientes, tendencias, contextos y a unas sensaciones extrañas a las que nos obstinamos en poner nombres, emociones creo que les llaman. No podemos con todo, tanta adaptabilidad nos conmueve, nos perturba nuestro permanente equilibrio y el control; y así nos va a veces, que de tantas formas que adoptamos, terminamos perdiendo la razón y con ella la calma. Sigue leyendo Camaleones emocionales. ¡A quién se le ocurre!

La infancia robada, otra forma de «maltrato infantil».

Robada y perdida con el consentimiento y el beneplácito de todos y cada uno de nosotros. Madres y padres, en un último intento de dar a nuestros hijos lo mejor de lo mejor, hemos lanzado al futuro a niños y niñas que parecen, casi todos, mayores de la edad que tienen. Por activa o por pasiva hemos convertido tener hijos en un suplicio cada día más complicado de entender. ¿Cuándo empezó todo esto? ¿Alguien lo recuerda? Sigue leyendo La infancia robada, otra forma de «maltrato infantil».

Decálogo para educar con criterio, y sin miedo.

Comenzando con el milagro de ser padres novatos y que nos «siga queriendo el primero”, pasando por el “venga vamos que no llegamos al colegio”, y siguiendo por esa lindeza en la adolescencia de “a mi me da igual a la hora que llegan tus amigos a sus casas, esto no es una pensión”, la verdad, educar a veces es un auténtico suplicio inmerecido que podo o nada termina pareciéndose a lo que habíamos creído.  Sigue leyendo Decálogo para educar con criterio, y sin miedo.

Hola, soy yo, el niño violento.

Hola, soy yo, «el niño violento», y voy a tratar de  contaros de donde vengo, porque a veces creo que vengo del mismísimo infierno, y claro, tú no sabes lo que es eso. No he tenido ni un solo día de paz desde que nací, nunca me he sentido querido, simplemente no sé lo que es eso, y creo que a este paso, cada día tengo más dudas de poder llegar a saberlo. Sigue leyendo Hola, soy yo, el niño violento.

Bullying. Las tres víctimas del acoso escolar.

Todos somos víctimas de esta inmerecida lacra de casos de acoso escolar o bullying. A todos se nos para el corazón cuando saltan a la luz las nefastas consecuencias de jóvenes, niños la mayoría, que ven su vida arruinada y no encuentran más salida a su angustia que la del aislamiento y en algunos casos, el suicidio. Todos somos víctimas, pero en el acto de acosar, hay tres víctimas directamente implicadas. Sigue leyendo Bullying. Las tres víctimas del acoso escolar.

Te quiero, pero ni tú eres mía, ni yo soy tuyo.

Nos enseñan que querer es poder, pero no es así, ni mucho menos. Querer es dar y crecer, es valorar lo que nos ofrecen, es respetar que la otra persona tiene tantos o más derechos que tú, es entender la empatía como un hábito imprescindible, es aceptar que no todo lo que deseas es posible por el simple hecho de pretenderlo. Querer es vivir tu vida sin imponer nada a nadie.

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