Somos más y mejores. El recuento de los cuerdos.

¿Aburridos de ver tantos “malos” por la televisión? ¿Cansados de la sobredosis de noticias catastróficas, alarmantes, depresivas y penosas? ¿La realidad es siempre así o es que nos venden sólo lo que a algunos les interesa? Sigue leyendo Somos más y mejores. El recuento de los cuerdos.

Mamá, Papá… ¡Apagadme la tele, por favor!

Hola mamá, hola papá:

Os escribo esto casi sin querer, pero por favor apagadme la tele, y cuanto antes lo hagáis mejor. No sé cómo hemos llegado a esto, tal vez porque siempre estaba encendida y me atraían los colores; Sigue leyendo Mamá, Papá… ¡Apagadme la tele, por favor!

Breve teoría sobre La Felicidad de las Personas. ¿Cómo se conectan tus emociones?

Todos queremos ser felices, todos perseguimos el sueño de alcanzar la felicidad y no perderla nunca más. Sin embargo todos sabemos, o a estas alturas deberíamos saber ya, que la felicidad es efímera, caprichosa y antojadiza, es lo más parecido a la Navidad, que dura lo que dura y encima cuando llegan los Reyes con los regalos se nos esfuma.  Sigue leyendo Breve teoría sobre La Felicidad de las Personas. ¿Cómo se conectan tus emociones?

Dale la vuelta. ¡Castígate tú!

Castígate tú con leerle un cuento nuevo, con dedicarle más tiempo, con abrazarle más, mejor y a todas horas; con ponerle flores en su cuarto a traición, con plantar y cuidar un árbol juntos, con compartir un club secreto de lectura,  Sigue leyendo Dale la vuelta. ¡Castígate tú!

El aburrimiento, esa emoción tan necesaria como olvidada.

El aburrimiento es un mecanismo de adaptación emocional, es un estado ante el presente, es un vacío intencionado, es un sin sabor del tiempo y a la vez un ruido para el alma. Estando aburridos podemos pasar momentos de olvido, de desidia o de sinrazón, sensaciones muy diferentes a otras muchas emociones aparentemente más apasionantes a la que nos enfrentamos a diario.

Es posiblemente una emoción rechazada, no deseada o poco querida por muchos. Cuando notamos que estamos aburridos no nos gusta, nos hace sentir mal, incómodos e incluso inquietos. Es el parias de nuestra satisfacción; parece un error o algo que no debería estar sucediendo, pero al contrario de lo que creemos, el aburrimiento es muy enriquecedor.

El aburrimiento nos permite plantear la decisión, si queremos, de poder cambiar hacia un estado más placentero con tan sólo adoptar la actitud de buscar algo nuevo o diferente. Al iniciarse la búsqueda de una actividad placentera, la creatividad se despereza y articulamos nuestros recursos de manera más eficaz y dirigida. La atención se agudiza y se prepara para entrar en escena valorando espacio y fuentes de información disponibles, creando nuevas conexiones entre estímulos y posibilidades, formando expectativas basadas en hipótesis nuevas, en ideas frescas, y se desencadena una inercia imparable hacia el momento preciso en que una idea coge tanta fuerza, que nos provoca querer hacer algo placentero o productivo al menos.

Pues bien, toda esta cadena de percepciones, de sensaciones, de valoraciones y estructuras cognitivas en funcionamiento son fruto del aburrimiento, que es quien desde el origen hasta el final provocan un proceso cerrado y repetitivo, un patrón fijo de acción y de emoción que nos traslada desde la distimia (estado de ánimo melancólico) a la euforia; la adrenalina fluye con naturalidad permitiendo disfrutar del placer de la decisión tomada.

Al aburrimos también pensamos más en nosotros mismos y podemos acercamos a aspectos íntimos no siempre agradables de aceptar; esto puede resultar molesto al tener que vivir tan de cerca nuestras carencias. Cuando nos aburrimos ignoramos todos los estímulos que nos rodean, ya nada resulta interesante y nos dejamos llevar por ese estado de letargo emocional donde todo y nada es ni importante ni trascendente.

Cuando veas a alguien aburrido, piensa que está en el mejor momento para despertar toda esa cadena maravillosa de sensaciones. Cuando sientas el aburrimiento, piensa que hay también un momento para ese aburrimiento y disfrútalo.

No es magia, es educación.

Luis Aretio

De profesión: Alma de Casa.

Ni amo de casa ni ama de casa, a partir de ahora todos somos iguales porque todos somos Almas de Casa.

Se acabó el eterno debate sobre «quién lleva los pantalones en casa», ni pantalón ni falda. Se cierra la discusión sobre quién renuncia a más tiempo para atender las necesidades de la familia, quién cuida mejor, quién limpia, quién cocina, quien lava, quién va al pediatra, quién va a las tutorías, quién va a las extraescolares, quién lleva la enfermería encima, quién se pasa más noches en vela. ¿Quien? , porque eres quien pones tu alma y tu entrega al servicio de tu casa en todo lo que haces. ¡O qué pasa! Sigue leyendo De profesión: Alma de Casa.

Adolescencia & Violencia Filioparental

“O me lo das o te mato, y tú cállate, puta”. De un adolescente a su madre en mi consulta reclamándole su paga semanal.

El perfil

Podría llamarse Pedro, Juan o Jonathan, pero también Carmen, Begoña o Eli, no hay distinción de género, sólo son nombres, personas, jóvenes, pero sobre todo son víctimas de una estructura familiar disfuncional arriesgada y peligrosa; Sigue leyendo Adolescencia & Violencia Filioparental

El silencio de los cobardes. Los cómplices del acoso escolar.

“Ahora lo entiendo todo” dijo el padre de M. cuando pudo ver el vídeo de la agresión a su hijo en el aula. “La culpa no es de ese pobre infeliz que pega e insulta a mi hijo desde hace dos años, lo que me ha hundido ha sido ver a sus compañeros de clase mirando cómo ocurría todo y ninguno hacía nada”. Sigue leyendo El silencio de los cobardes. Los cómplices del acoso escolar.

¿Feliz vuelta al cole?

Le han puesto un nombre en inglés, Bulliyng lo llaman, y con eso parece que es algo que viene de fuera, como la comida basura, pero aquí  le deberíamos llamar por su nombre, simple y llanamente acoso escolar, falta de respeto, peor educación y malas personas.

Si ya te han acosado, este año no lo vuelvas a permitir, y si te acosan por primera vez, ni una más, me oyes, ni una sola vez más.

Pena dan ellos y sus padres, aunque hay muchas familias que no son así y sufren el azote de hijos acosadores y maltratadores, una pena, y si acaso, peor para ellos, pero nunca para ti. Sigue leyendo ¿Feliz vuelta al cole?

Le llamamos igualdad, pero es todo mentira.

Sí, dejemos de mentir más y sobre todo tan mal. Porque no sé qué duele más, si negar la mayor o no saber mentir. ¡Qué triste vida de machitos, qué pobre herencia la que hemos recibido y qué desolador ejemplo el que vamos a dejar! Sigue leyendo Le llamamos igualdad, pero es todo mentira.