Consejos prácticos para afrontar esta sorprendente cuarentena, con los hijos en casa.

Vienen tiempos revueltos y confusos. Nos enfrentamos a nuestro peor enemigo, la ignorancia, pues nos vemos envueltos en una situación completamente desconocida para nuestro cerebro y por más que busquemos en nuestros archivos, no alcanzamos a visualizar nada parecido en nuestro más o menos reciente pasado.

¿Y qué podemos hacer? Lo primero ser flexibles en todos los sentidos para poder acometer una adaptación más o menos digna. Los primeros días para muchos serán como una novedad jocosa y dicharachera, y no serán del todo conscientes  de qué está pasando realmente. Porque lo que ahora son quince días puede convertirse en más, y ese dato no lo sabemos ni lo podemos estimar. Lo que nos da seguridad a las personas es recuperar nuestra rutina, y en eso es precisamente en lo que debemos centrar nuestros esfuerzos, en crear una rutina nueva tanto para nosotros como para nuestros hijos.

En función del espacio disponible podemos crear ambientes distintos para las diferentes actividades que queramos establecer en esa nueva rutina. Estudio, ocio, descanso, alimentación e higiene, y si se puede hacer un poco de deporte en casa, mejor que mejor. El punto de partida de nuestra nueva rutina debe ser la creación entre todos de un horario. Hala, cartulina y a dejar que la creatividad haga el resto. De lunes a domingo, marcando bien los tiempos: hora de despertar, desayuno (por supuesto), y a empezar a tirar del horario.

PARA LA MAÑANA:

Tiempo para las actividades académicas, siguiendo las pautas que desde centro escolar seguro que nos van a mandar.

Tiempo de ocio: un recreo por la mañana, bien definido y respetado. Una pausa para tomar lago de fruta, mejor que cualquier dulce, y después seguir con las tareas didácticas.

Tiempo de elaboración de comidas: tenemos una oportunidad magnífica para que nuestros hijos tomen conciencia del esfuerzo diario de cocinar, de decidir un menú (nuestro gran enigma de cada día) y de aprender a convertirse en unos pinches maravillosos. Ah, y las comidas siempre sin televisión ni pantallas; puede que se quejen un poco, pero al final ya veréis como se adaptan y todo es mucho mejor. “Ni un paso atrás”.

Tiempo de descanso: ya sabemos que después de comer nuestro cerebro no está para muchos trotes; se puede ver un poco la tv, algo filtrado por nosotros, algo que queremos que vean, no poner la tv e improvisar.

PARA LA TARDE:

Tiempo para jugar: y ahí ya somos todos muy creativos, pero os recomiendo cosas sencillas, manualidades, cartones, trapos, palos o cuerdas, cada uno que elija según sus recursos, pero un juego variado pensando en la creatividad como eje principal.  Y no nos olvidemos de los hobbies de cada uno: música, pintura, dibujo, lectura… “a la carta”.

Tiempo para la merienda: de nuevo sin tv ni nada, merendar es un acto social y familiar, y se le tiene que dar la importancia que se merece. Podéis preparar bizcochos, galletas o dulces caseros, eso le dará mucho juego y comerán cosas sanas elaboradas por ellos.

Tiempo para las tecnologías: según la edad, sobre todo me refiero a los adolescentes, debemos dejar muy claro qué tiempo queremos que dispongan para este tipo de ocio. Pero bien administrado es sano y es bueno. La oportunidad de insertarlo en el horario les permitirá saber en qué momento del día podrán hacer eso que tanto les gusta.

Tiempo para el deporte: o alguna actividad física que les permita desfogar sus energías. Las terrazas, los patios o los descansillos, pero cuidado con no crear grupos; se puede jugar al balón chutando a portería sin tener que estar pegados.

PARA LA NOCHE:

Tiempo de cenar: tiempo para la comunicación; conversando, aportando ideas para el próximo día. Cena temprana y equilibrada, con su mantel y sus servilletas, que no le falte de nada.

Tiempo  para la higiene: porque somos humanos, sudamos y nos ensuciamos, sólo por eso.

Tiempo para descansar: que lo último que hagan vuestros hijos antes de acostarse sea mirar cualquier tipo de pantallas, eso sólo sobre estimula el sistema nervioso y molesta nuestro más preciado tesoro, descansar bien. Los días de diario nos iremos a la cama como siempre, temprano, y podemos leer, jugar un poco o simplemente escuchar música tranquila, al gusto de cada uno, pero no seamos flexibles ante algo tan importante como es su descanso, y el nuestro. Recuerda, la hora “feliz”.

PARA LOS FINES DE SEMANA

Ahí no me atrevo yo a dar más que un consejo, que hagáis lo que os dé la gana, dentro de un orden, claro, pero que la improvisación y la creatividad sean nuestros mejores invitados durante el fin de semana. Maratones, gicanas, cine, palomitas, teatros o marionetas hechos por ellos y gravarlos en vídeo para los abuelos … en fin, que sea algo diferente al resto de la semana, que propongan ideas y se vayan forjando durante la semana, con eso creamos expectativas y lo cogemos con más deseo si acaso.

Y PARA LOS ABUELOS…

Tiempo para quienes más nos quieren y más queremos: no olvidemos lo mal que lo están pasando y si la soledad era ya parte de su rutina en demasiados casos, ahora ni os cuento. Que los nietos cojan el teléfono y les manden vídeos, audios con cuentos, llamadas a deshoras, llamadas a discreción, sin motivo ni razón. Sabemos que son una población de riesgo, y que muchos por prevención dejarán de ver y estar con sus nietos. Así pues que no falte un amoroso abuso de llamadas mensajes y besos sonoros, que puedan sentir desde su retiro nuestro cariño y el de sus nietos está siempre con ellos.

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Muchos presentarán cuadros de irritabilidad y desasosiego, ansiedad incluso, y recordemos que, según la edad, las muestras de esa emoción tan intensa puede expresarse de manera difícil o desadaptativa. Ante eso conviene ser flexibles y saber parar hasta conseguir reducir los niveles de tensión, ya sea individual o con los demás. Algo de relajación les puede ayudar, pero lo que mejor les vendrá será que los adultos no perdamos la calma y aumentemos con ello la dificultad. Seamos comprensibles con sus estados de ánimo, porque la conducta no vale nada si no sabemos interpretarla desde las emociones que la desencadenan, y nos vienen de golpe muchas y nuevas emociones tanto para ellos como para nosotros. Demostremos nuestra madurez más allá de la edad. Eso es lo que muchos llaman “Inteligencia Emocional”.

Ahora más que nunca: No es magia, es educación.

Luis Aretio

9 comentarios sobre “Consejos prácticos para afrontar esta sorprendente cuarentena, con los hijos en casa.”

  1. Me encanta! Gracias por recordarnos la importancia de las rutinas. Gracias también por pensar en nuestros abuelos, la mayoría vivirá esta situación con miedo y en soledad. Las llamadas a deshoras, es algo que voy a incluir en las rutinas de mis hijos! Porque a los abuelos, los nietos le dan alas.

    1. Me encanta. Ayer cuando mi hija Laia, nos envió 2 wassaps, uno con «Aquí ja estam organiçats» y el otro con Posibles actividades y Agenda para los tres próximos días, pensé era muy buena idea.
      Ahora corroboro que Si. Gracias Luis. Serán días complicados y tenemos que intentar, no lo sean tanto. Adelante. Lo superaremos. Yo me quedo en casa.

  2. Muy buenos consejos, yo viendo lo que nos venía encima, me hice de algunos paneles y segetas, y ala, todos a hacer marquetería y pequeñas practicas de tecnología, pequeñas maquetas de robots, personajes de sus dibujos preferidos para luego colgarlos en sus dormitorios. Rienda suelta a la creatividad y de camino que aprendemos desarrollamos el trabajo manual que nuestros pequeños no están acostumbrados y Le gustan más de lo que pensamos. Suerte y saludos para todos

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